SANTO PIPÓ. El expresidente de la Comisión Vecinal, Celso Sebastián Mattos, manifestó a este matutino las extremas condiciones de pobreza en que viven cerca de 250 familias del barrio Apepú, cercano al centro de ese municipio. “La gente pasa hambre y frío, muchos van y revuelven la basura para encontrar algo para comer”, advirtió destacando que varias familias tienen niños con bajo peso.“Mi propio hijo, que tiene tres años, está con bajo peso. Yo trabajo en la cosecha y hago todo lo posible para hacerle el seguimiento médico y alimentarlo, pero la ayuda que llega de la Provincia, como el Plan Hambre Cero, se reparte entre unos pocos”, agregó Mattos.El barrio está compuesto por casillas de madera, en las que las familias pasan frío, sufren los efectos de la humedad. Además, el único comedor que funcionaba está desprovisto de alimentos y “le piden a las familias que colaboren para comprar la mercadería, cosa que es imposible, si apenas tienen para vivir”. También indicó que “en el salón de usos múltiples donde funciona el comedor, supuestamente debería funcionar un aula satélite, y hay cinco maestros nombrados peo nunca van, o sea que los chicos no tienen clases”. Asimismo señaló que “cuando necesitamos trasladar a un enfermo, tenemos que llamar a la Policía para que venga a buscarlos, porque la ambulancia no viene y el auto del CIC -Centro de Integración Comunitaria- está descompuesto”. Prácticas punterasMattos, junto a José Bernal, delegado de UPCN, resaltaron que “los vecinos viven presionados por la gestión de la intendenta, Mabel Cáceres, que reparte los Planes de Hambre Cero y Plan Techo, y “lo cajonean o lo distribuyen entre los conocidos, que no son los que realmente necesitan”. Mattos señaló que “hasta el sábado yo era el presidente de la comisión vecinal, pero en una reunión de la intendenta con unos 25 familiares del presidente, hicieron una votación muy irregular y eligieron otro presidente”.




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