OBERÁ. El episodio fue estremecedor. La víctima tenía solo diez años y fue abusada sexualmente por el depravado que, encima, se llevó el dinero de la recaudación del negocio que la abuela tenía en el lugar.Sucedió el 23 de junio de 2010, en horas de la noche, en el paraje Picada Misión, jurisdicción del municipio de San Vicente.A días de cumplirse dos años de ese lamentable hecho, la Justicia condenó al responsable a la pena de doce años de prisión. El fallo condenatorio fue dado a conocer ayer en el Tribunal Penal 1 de Oberá, en una audiencia presidida por el camarista Francisco Aguirre, secundado por sus pares Lilia Avendaño y José Pablo Rivero.La sentencia coincidió con el pedido de castigo efectuado por la Fiscalía a cargo de Estela Salguero de Alarcón.La defensa, tras el correspondiente alegato, solicitó la absolución por el beneficio de la duda.Sin embargo, para los magistrados no hubo dudas de que el acusado, de 27 años en la actualidad, fue responsable del triste episodio registrado en el 2010.La investigación estableció que el criminal actuó con una frialdad bestial. Aprovechó, primero y principal, que la víctima quedó sola en la vivienda de su abuela porque esta y sus dos hijos fueron a las celebraciones por San Juan. Entre otras actividades, al parecer, querían participar del tradicional cruce de brasas.En esas circunstancias, ingresó a la casa después de retirar las trabas, muy precarias por cierto, que tenía una puerta y la ventana.Previamente, había cortado la energía eléctrica al neutralizar la llave térmica.Una vez adentro, como la nena lo conocía, se tapó el rostro con una sábana y la sometió sexualmente.Después de cometer la violación, sustrajo el dinero que había en la caja de recaudación del comercio, ubicado en la misma edificación.Antes de darse a la fuga, advirtió a la pequeña que si contaba lo sucedido iba a matarla juntamente con sus dos tíos, a los que identificó con nombres y apellido.Sin saberlo, cometía el error que lo llevaría a prisión por varios años.La víctima, que solía atenderlo en el negocio de su abuela, reconoció su voz y posteriormente le contó a la Policía.Así se produjo la detención del sospechoso que ayer fue declarado culpable en Oberá y sentenciado a la pena de doce años de cárcel, donde tendrá tiempo de arrepentirse por lo que hizo. El culpable era del entornoFuentes de la investigación indicaron que el joven condenado ayer en el Tribunal Penal 1 de Oberá era un viejo conocido de la familia de la víctima.Concurría casi diariamente al comercio de la abuela de la niña a comprar mercadería y era compinche de los tíos de la víctima.Era soltero y vivía a unos quinientos metros del domicilio de la pequeña.Nada de eso le importó para cometer un episodio cruel, macabro y cobarde.Para lograr impunidad, al momento de episodio, se cubrió el rostro con una sábana.Jamás pensó que la nena lo reconocería por el tono de voz.El informe médico ginecológico fue contundente.El caso se dio en el paraje Picada Misión, jurisdicción del municipio de San Vicente.




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