ELDORADO. Durante muchos años, la Escuela 413 fue una de las llamadas “escuelas ranchos” de Misiones. Nació y funcionó en medio de un asentamiento muy pobre de esta localidad, ubicado sobre la avenida El Fundador y al borde de la ruta. Comenzó con menos de 200 alumnos y su matrícula no paró de crecer, “en el asentamiento, que está cerca de la cárcel, también hay muchas personas que se instalaron ahí para estar cerca de sus familiares presos. Todas estas problemáticas son parte de nuestra comunidad educativa que no cambió mucho desde que nos trasladamos”, detalló la vicedirectora de la escuela, Ninfa Samudio Halley. En 1994 comenzaron a gestionar que se construyera una nueva escuela. Por entonces, ya no había ningún grado que no estuviera acoplado con otro. En ese edificio precario que no los protegía de los avatares climáticos, hacinados, donde los maestros se arreglaban para cocinar todos los días el almuerzo para sus alumnos funcionaron hasta mediados del año pasado. A medio hacer Pero la larga espera no les garantizó mudarse a un edificio cuya obra haya terminado. No sólo esta escuela primaria continúa con tres grados acoplados (dos quintos, dos sexto y dos séptimos) sino que los chicos no volvieron a acceder al plato de comida que antes le daba la escuela porque, entre las áreas que faltan terminar de la obra, se encuentra la cocina. Tampoco se terminó el Salón de Usos Múltiplos (SUM), la dirección, la vicedirección, salida de emergencia, sala de computación, entre otros espacios previstos en la obra. Tampoco están terminadas las tres salas del Núcleo Educativo del Nivel Inicial (Neni), razón por la que los 60 alumnos del nivel no empezaron todavía el ciclo lectivo 2012. Estas son las razones por las que los padres de los alumnos de la Escuela 413 mantienen tomado el establecimiento educativo desde el martes pasado. “Lo hacemos por la educación de nuestros hijos”No sin razón una de las preocupaciones de los padres es que sus hijos pierdan el año escolar. De hecho, aunque el Gobierno culmine en los próximos días las aberturas, iluminación, pintura y traiga las mesitas y sillas necesarios para iniciar las clases en el Nivel Inicial (ver “Compromiso de Safrán”), estos niños ya perdieron tres meses de clases y no estarán en igualdad de condiciones con sus pares del resto de la provincia. Los padres (la mayoría madres) no sólo reclaman la culminación del NENI sino también la obra de la 413. La directora del NENI, Norma Amarilla, confirmó que para comenzar a funcionar el nivel inicial “están faltando algunos artefactos eléctricos y una última mano de pintura para finalizar…”, llevando tranquilidad a los padres de que la semana que viene ya terminarían los arreglos en el patio de juegos y los plantines del jardín. Pero lejos de estar tranquilas, las madres se sienten impotentes porque ya se cumplirán tres meses desde la fecha en que debían iniciar las clases y manifiestan que “desde el año pasado pagamos las inscripciones de nuestros hijos y nadie nos dio una respuesta del porqué estamos en mayo y todavía no comienzan las clases”. María y Gladys, dos de las mamás al frente del reclamo, confiaron a PRIMERA EDICIÓN que “llegamos a esta situación de protesta porque estamos cansados de ir de un lugar a otro sin respuestas, lo hacemos todo por la educación de nuestros hijos. No podemos quedarnos quietos, porque si nos quedamos sentados, las clases van a terminar y nadie nos va a venir a dar una explicación. A veces se tiene que llegar a tomar decisiones como lo hicimos en una oportunidad anterior (marzo de este año), que tuvimos que tomar la escuela y ahí recién vino el intendente a hablar con nosotros los padres. Como quien dice, muchas veces hay que zapatear para que nos den respuestas”. Recordaron también lo que manifiestan en una nota entregada al municipio donde señalan que “no queremos que nuestros hijos se constituyan por analfabetización en la garantía de beneficios para unos y claro perjuicio para ellos”. Rápido deterioroEl deterioro en los establecimientos de Eldorado construidos a través del Programa 700 Escuelas ya es notorio: goteras, cielorrasos que se desprenden, filtraciones en los baños, rajaduras en paredes, pisos rotos, redes de gas que no funcionan, cableado de energía que no resiste el armado de salas de informática, son sólo algunos de los problemas más evidentes a sólo cuatro años de la inauguración de los colegios.En algunas de las escuelas no se colocaron las canaletas en los techos y tampoco los barrales antipánico en las puertas de las aulas y salones. En los portales de acceso debió usarse vigas de madera dura, capaz de resistir las constantes lluvias, pero las empresas constructoras recurrieron a vigas laminadas que ya evidencian un deterioro preocupante. Algo similar sucedió con las coquetas pérgolas del patio de la Escuela 829. La Municipalidad de Eldorado tuvo que desarmarlas porque una de las estructuras cedió durante una tormenta, dejando en evidencia que la madera ya se había podrido.El rosario de problemas incluye desagües pluviales que desembocan en los patios internos. Pero la sorpresa mayor llegó cuando los obreros levantaron el piso de losetas del patio de la Escuela 413. Así se constató que dichas baldosas carecían de las cuatro varillas de hierro que debían tener en su interior. Investigación preliminar en la Justicia FederalLa Fiscalía Federal de Eldorado ya investiga las irregularidades cometidas en el promocionado Programa Nacional 700 Escuelas, que lanzó Néstor Kirchner en 2004 y finalizó durante la gestión de Cristina con una inversión de 1.000 millones de dólares.La denuncia penal fue realizada por Milan Juan Koutulek, un jubilado de 82 años, y los padres de los alumnos de la Escuela 413 de Eldorado. Esta denuncia -acompañada de la investigación a pulmón iniciada por el octogenario- deja en evidencia que el Estado desembolsó millones de pesos en construcciones de mala calidad y en otros casos pagó por obras que nunca fueron realizadas. Para poder cerrar el Programa 700 Escuelas en 2010, Nación transfirió a la provincia de Misiones las obras inconclusas de la Escuela 413 “Hipólito Vieytes”. Para ese entonces se había certificado un avance de obra del 95% y pagó 900 mil más de lo establecido en la adjudicación a una empresa misionera de construcciones. Sin embargo, el avance real del proyecto apenas superó el 60%.Cronología de la causaMilan Koutulek r
adicó la denuncia en noviembre de 2010 ante el Juzgado de Instrucción 1 de Eldorado por el saqueo de la Escuela 413 y los incumplimientos de la constructora en la edificación del nuevo predio de la Escuela 413.Dos meses después, el ministro de Educación, Luis Jacobo, respondió a la Justicia que la provincia de Misiones sólo debía realizar el seguimiento y la inspección de las obras, pero los desembolsos eran realizados directamente por Nación.El 8 de febrero del año pasado, la Justicia Provincial se declaró incompetente para investigar el hecho y remitió las actuaciones al Juzgado Federal de Eldorado. El expediente recayó en la fiscal Lilian Edith Delgado, quien el 4 de abril pidió rechazar la declinación de competencia por considerar que “no se acreditó el interés federal real, objetivo, legítimo y concreto”.Sin embargo, el 11 de agosto de ese año cambió su dictamen y aceptó parcialmente la causa, dejando en manos de la Justicia ordinaria el saqueo del edificio y el obrador de la empresa constructora. Lo hizo luego que Koutulek aportara nuevos elementos de prueba a la investigación. El juez federal subrogante José Luis Casals hace lugar al planteo y remitió nuevamente la causa a Delgado para que continúe investigando. Un sueño en la Justicia Penal ELDORADO. La 413 fue una de las 700 escuelas que en 2004 el entonces presidente Néstor Kirchner anunció que construirían con fondos nacionales. “Estábamos felices, nos dijeron que terminarían la nueva escuela en 2008. Pero la obra no se terminó y ante la precariedad de la escuela vieja y las condiciones deplorables de infraestructura edilicia, en julio del año pasado nos entregaron la mitad de la escuela, donde nos mudamos después del receso de invierno. Me acuerdo que vino el Gobernador al acto de inauguración, también estaba el Intendente, y ambos prometieron que se concluiría la obra antes de finalizar 2011”, recordó la vicedirectora del establecimiento, Ninfa Samudio Halley, en diálogo con PRIMERA EDICIÓN. ¿Por qué no se terminó la obra y se dio por concluido el Programa 700 escuelas? Según denunció ante la Justicia Penal un jubilado de 82 años que investigó durante años estas irregularidades, Milan Juan Koutulek, todos los fondos llegaron a la provincia. “Por esto, la Nación nos borró del programa, como si nunca hubiéramos estado, y delegó la culminación de la escuela a la provincia cuyos funcionaron habían certificado el supuesto avance de obra”, recordó la vicedirectora. Pero el edificio de la escuela y las salas del NENI siguen inconclusos. A principio de este año, los padres tomaron la escuela y tras varios días de lucha, la provincia se comprometió a terminar el Nivel Inicial para abril y, después, seguir con las tareas restantes de la escuela madre. Pero los plazos se vencieron y el NENI sigue sin terminar. Compromiso de SafránEste jueves, según confirmó la vicedirectora, el presidente del Consejo General de Educación, Adolfo Safrán, se presentó en la institución y se comprometió a entregar la obra del Nivel Inicial el viernes 1 de junio. “También se comprometió a dar un plazo perentorio para la terminación del resto de la obra. Estamos bastante contentos con esta noticia y ¡esperamos se cumpla!”, remarcó. El reino del revés Desde que se mudó a su nuevo edificio, en julio de 2011, la Escuela 413 tiene seis grados y sus respectivos docentes en tres salones. Técnicamente no son grados acoplados (dos grados con un sólo docente) sino literalmente dos grados compartiendo el mismo espacio. En el salón de ciencias funciona (a medias) la cocina, la biblioteca, la mapoteca, el depósito de materiales de educación física y la sala de maestros. Sólo dos de las 16 computadoras que recibió la escuela están instaladas -también en el salón de ciencias-, pues para las restantes no hay un espacio adecuado con instalación eléctrica. “Después nos hablan de calidad educativa… posterior a los reclamos nos conectaron Internet, pero seguimos sin teléfono fijo por la deuda del CGE con Telecom”, lamentó la vicedirectora. A menos de un año de su inauguración, la escuela empieza a mostrar graves falencias en la construcción (por ejemplo, el edificio carece de desagües pluviales) y los materiales de baja calidad utilizados. Esto motivó a que a principios de mes, un grupo de docentes, padres y el jubilado Milan Kotoulek solicitaron en una audiencia pública al Concejo Deliberante de Eldorado que “se revean las condiciones de seguridad e infraestructura de las escuelas, no solo de la 413, porque las entregan con vicios ocultos y al cabo de un año se caen los techos y la mampostería, entre otros problemas. También solicitaron que la Municipalidad habilite las escuelas públicas como lo hace con los colegios privados, a fin de constatar si cumplen con requisitos básicos de seguridad”.




Discussion about this post