Los estudiantes afirman que serán echados del albergue de Villa Lanús pues ya les informaron que aplicarán el requisito del 80% de materias aprobadas del reglamento. Esta semana se reúnen a discutir.
Desde julio de este año, los estudiantes que viven en el albergue universitario de Miguel Lanús iniciaron una serie de manifestaciones públicas en reclamo por la precariedad edilicia del lugar.
Conformados como el Colectivo de Albergados Misioneros en Lucha, elevaron petitorios y este último jueves llegaron a reunirse con funcionarios del Ministerio de Desarrollo Social de la provincia. Fue así que se firmó un acta a través de la cual acordaron que esta semana mantendrán una reunión para discutir el Reglamento General de Residencias Universitarias.
Sucedió que hace pocos días los estudiantes informaron que recibieron una notificación en la cual se les dio dos avisos que, a su entender, afectan su continuidad en la residencia. Los albergados sostienen que se está ante una persecución política por haberse animado a denunciar.
Desde el Ministerio salieron a negar las acusaciones que tildaron de muy duras y lejanas a lo que realmente ocurre.
El conflicto tomó estado público en los últimos días, cuando a través de un comunicado los estudiantes informaron acerca de la notificación: Por un lado, se nos avisa que el albergue permanecerá cerrado desde el 23/12 hasta el 04/02 por lo cual se nos pide que entreguemos las llaves del mismo. Por otro lado, en la misma nota se nos informa las condiciones de la renovación anual de la beca de albergues. A diferencia de años anteriores, en esta nota el ministerio adjunta los artículos 4º y 5º del reglamento de albergues, los cuales dejan en claro los criterios para la renovación. El problema es que esos artículos tienen exigencias de rendimiento académico muy elevadas. Imposibles de cumplir para la mayor parte de los estudiantes, dadas las condiciones materiales en las que vivimos y cursamos. Entonces, por un lado, se nos invita a desalojar el albergue y, por otro, se nos avisa que van a ser más rigurosos con la renovación, o sea, no nos van a dejar volver. En otras palabras, el ministerio nos está echando, aseveraron los estudiantes.
Los albergados denunciaron que la supuesta intención de echarlos no se debe solamente al reclamo por arreglos del edificio, sino también porque impulsaron el cese del reglamento del albergue o bien la eliminación de los artículos prescriptivos.
Sostuvieron que en la mayoría de las reuniones concertadas, los funcionarios no se hicieron presentes o bien se negaron a discutir planteos. Queda en evidencia que no tenían ningún interés en discutir sino que esperaban el receso para contragolpear, afirmaron.
Dimos solución a muchos de sus reclamos
Por su parte, el subsecretario de la Juventud del Ministerio de Desarrollo Social, Pablo Nuñez, explicó a PRIMERA EDICIÓN que es una costumbre pedir la llave del lugar todos los años, porque llega la época en que terminan las clases. Durante el receso llevarán adelante tareas de refacciones en el cielorraso y en las habitaciones.
Sobre los reclamos que hicieron en su momento por problemas eléctricos, de humedad, goteras, etcétera, lo charlamos con ellos porque consideramos que eran legítimos. En ese sentido hemos podido solucionar muchísimas de las cuestiones que nos plantearon. Se cambiaron chapas, se ha hecho un baño prácticamente a nuevo con el cambio de azulejos, inodoro, mochilas y también se renovó a nuevo la cocina, además haberse puesto un artefacto nuevo, sostuvo Nuñez.
Un nuevo reglamento
Sobre la exigencia del reglamento que indica que los estudiantes deben aprobar el 80% de las materias para poder renovarsele la beca de albergue, el funcionario sostuvo que en toda institución existe un reglamento y normas de convivencia.
El albergue universitario no queda exento de esto y una de ellas es el rendimiento académico para poder acceder a la renovación de la beca. Hasta este fin de año el requerimiento de materias aprobadas es del 80%.
En los reclamos que hicieron durante el año los estudiantes, además de los arreglos edilicios, también pedían el cese de esa exigencia del reglamento, y que el nivel sea interpretativo según la carrera que estudie cada alumno.
Les pedimos que presentaran una propuesta de modificación del reglamento que iba ser evaluada y puesta en consideración por la parte jurídica del ministerio. De esa manera se busca que el año que viene entre en vigencia un reglamento que esté acordado por las dos partes. Esa reunión quedó pendiente para la semana que viene. Tal como lo hemos hecho durante todo el año seguiremos en búsqueda de diálogo respecto al reglamento, dijo el funcionario.
Esto no es una caza de brujas
Nuñez negó que haya persecución política todos los años se pide la llave y se les recuerda que deben cumplir con un rendimiento académico. No se trata de ninguna persecución, hemos sido flexibles siempre en ese sentido. Jamás se ha sancionado a un chico ni se le ha exigido de más. Ellos son conscientes de esto porque lo hemos charlado y lo han reconocido.
El subsecretario de la Juventud dijo que entiende que durante el año el alumno que vive en el albergue puede tener problemas económicos, familiares o de diversa índole que puede terminar afectando su rendimiento académico y lo lleve a no poder cumplir con el 80% de las materias aprobadas en el año. Nosotros estamos atentos a cualquier ayuda que les podamos brindar, ya sea por el problema que sea, remarcó.
Sin embargo, aclaró que el lugar es para los que estudian y por tal motivo se encargaron de brindar las soluciones a los problemas que plantearon, de manera que pudieran estar en el mejor entorno para que puedan recibirse lo más rápido posible. Tampoco queremos albergados de los que se quedan muchos años en el lugar. Debe haber un equilibrio, opinó.
Ante la consulta acerca de qué pasaría si en febrero próximo, descubren que alguno de los estudiantes que estuvieron en las diferentes protestas durante el año aprobaron las materias por debajo del 80% que figura en el reglamento, el responsable indicó que se verá cuál fue la situación particular del alumno.
No vamos a expulsar a ningún estudiante, nosotros no trabajamos de esa manera, esto no es una caza de brujas, advirtió. Señaló que tampoco es negociable dejar sin efecto un reglamento, porque sino cada uno haría lo que quiere.
Nosotros estamos en política y entendemos las reglas del juego, pero molesta cuando las acusaciones son falsas, cerró el subsecretario.
Acta
En el perfil de Facebook Colectivo de albergados misioneros en lucha, los estudiantes comunicaron que fueron recibidos por el jefe de Residencias Ariel Ruiz: A quien presentamos la carta de renovación y un pedido de la reapertura para la discusión de la modificación del Reglamento General de Residencias Estudiantiles que habilita el despliegue de estas prácticas de disciplinamiento a los compañeros en lucha.
Luego de la discusión logramos la firma de un acta de Compromiso en la cual el ministerio se compromete a reabrir la discusión del Reglamento General de Residencias Universitarias durante esta semana (Ndr), en la cual trataremos los puntos para la renovación de beca a los compañeros albergados.




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