La investigación que intenta determinar las circunstancias de modo, tiempo y lugar del homicidio del remisero Fabio Rafael Lorenzo, de 26 años, avanza a paso sostenido. El juez obereño Horacio Heriberto Alarcón, quien subroga el Juzgado de Instrucción 3 de San Vicente y se encuentra al frente de la causa, dispuso la prisión preventiva del único detenido, tal como informó PRIMERA EDICIÓN.La novedad en ese paso procesal es que modificó la calificación primigenia. El sospechoso, de 19 años, estaba imputado por homicidio simple pero ahora afronta cargos por el delito de "homicidio criminis causae"; es decir aquel que se comete para ocultar un delito previo.En este caso, el muchacho está acusado de matar al trabajador del volante para ocultar el robo. El dato no es menor porque tiene directa vinculación con el monto de la pena a aplicar. El homicidio simple prevé una condena que puede ir desde los ocho y hasta los 25 años de prisión. La otra calificación conduce, irremediablemente, en caso de que el imputado sea declarado responsable, a una sola conclusión: prisión perpetua.La causa posee un solo detenido: tiene 19 años y fue identificado al menos por dos testigos como uno de los hombres que ascendió al Chevrolet Corsa que conducía Lorenzo, el día en que desapareció.Uno de esos testigos fue el compañero de trabajo de la víctima; al que los asesinos solicitaron sus servicios en primer término. El otro habría sido el vecino de San Pedro que ayudó a los criminales en la creencia de que se les había descompuesto el auto y sin saber que llevaban un cadáver en el maletero.En el arranque de las pesquisas fueron aprehendidos dos sospechosos; pero finalmente quedó uno. La gran incógnita pasa por determinar la identidad del que aún sigue en calidad de prófugo.Según datos aportados por la esposa de Lorenzo, este llevaba unos tres mil pesos en la billetera, producto de la recaudación semanal.Todo para el hijoRamona Esther Piñeiro es la viuda de Fabio Rafael Lorenzo, el remisero de 26 años al que ejecutaron a tiros entre la noche del 25 de abril pasado y la madrugada siguiente.La mujer manifestó, en una entrevista exclusiva a este Diario, que el día del crimen su marido llevaba unos tres mil pesos en la billetera, producto de la recaudación de la semana, que rendía todos los sábados a la dueña del coche de alquiler.Además, que Lorenzo se quedaba después de horario porque ahorraba dinero para festejarle el cumpleaños a su hijo.




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