POSADAS. El miércoles pasado, Fredderik Barnet, el ciclista de 74 años que recorrió más de 80 mil kilómetros en bicicleta llegó a Puerto Rico. En esa localidad se encontró con Eduardo Rauber, el misionero que caminó 420 kilómetros para llegar hasta la Basílica de la Virgen de Itatí, como muestra de fe y devoción.Ambas historias fueron contadas por PRIMERA EDICIÓN, lo que les permitió reconocerse al encontrarse en el pueblo. “Fue una gran y hermosa casualidad”, explicó Rauber y siguió: “Tengo un comedor y un hospedaje, lo vi llegar a Fredderik y le digo ‘yo te conozco, vos saliste en el diario’. Y le mostré el diario. Me sonrió y le conté mi historia, después nos abrazamos y me dijo ‘somos dos grandes’. Charlamos por horas, nos contamos las anécdotas e historias de nuestros viajes y compartimos los recortes del diario”, contó Rauber. Durante el encuentro, coincidieron en la bondad y en la solidaridad de la gente que conocieron a lo largo de sus recorridos. “En mi camino me crucé con mucha gente que me dio una mano y yo cambié, veo la vida de otro modo”.Caminando con feA mediados de junio pasado, Rauber salió de Puerto Rico a pie rumbo a la Basílica de Nuestra Señora de Itatí, en Corrientes. Su misión fue pedirle a la Virgen que se termine la violencia en el mundo. La historia fue relatada por este medio, que siguió paso a paso la titánica misión que emprendió el misionero.“Fueron días difíciles, pero no perdí mi objetivo, pasé por todas las estaciones. Frío y calor, tuve fiebre y me descompuse en varias oportunidades, pero no me detuve, no abandoné mi meta”, recordó Rauber, conocido como “Nucho”, quien en los próximos meses, caminará rumbo a Iguazú donde llevará su mensaje. “Ignorante no voy a morir”“He llegado a Puerto Rico y voy rumbo a Iguazú”, señaló Fredderik. Y siguió “yo he nacido ignorante, pero ignorante no voy a morir”.Fredderik Barnet comenzó la “vuelta al mundo” hace cuatro años, justo cuando cumplió setenta. Se retiró de la vida laboral y superó un cáncer. Llegó a la provincia por Posadas el viernes 14, y espera recorrer los 350 kilómetros de la ruta nacional 12 que lo llevan directo a las Cataratas del Iguazú. De allí volverá a territorio brasileño para dar una gran vuelta que le permita entrar nuevamente a la Argentina por el litoral con destino a la Patagonia. Nacido en Canet de Mar, maestro cocinero y filósofo callejero, tiene como premisa completar su diario personal, que consiste en un registro escrito de toda su aventura y las impresiones que recoge en cada sitio que conoce, y del que también participan quienes se cruzaron con él en distintos países de Europa, África, Oriente Medio y casi todos los países de América. Fredderik llegó a América el 11 de julio de 2014 y recorrió Florida, México, Centroamérica (Nicaragua, Honduras, El Salvador, Costa Rica, Panamá), y pasó a América del Sur: Venezuela, Colombia, Brasil, Uruguay, Argentina. No describe lugares, sino personas, cómo viven, de qué alardean, de qué carecen. Por eso no puede dejar de hacer mención a la indignidad que vio en muchos rincones de América. “He visto niños descalzos y gente que confunde la riqueza con cosas materiales. Yo digo que para mejorar el futuro hay que aprender del pasado”.




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