POSADAS. Un milagro. Ese es el único argumento que tienen los vecinos para explicar cómo el insólito vuelco de un automóvil en plena mañana dominical no dejó víctimas de ningún tipo. Ni siquiera el conductor sufrió heridas: el joven se bajó del rodado, que quedó en una inusual posición, saludó a los vecinos y abandonó la escena de a pie como si nada hubiese pasado.“Decía ‘chau, chau’ y se reía mientras se iba. Un vecino lo siguió en bicicleta pero se perdió. No sé cómo no se mató o atropelló a alguien”, sostuvieron los vecinos de Tambor de Tacuarí y Correa a PRIMERA EDICIÓN, que recorrió el lugar unos pocos minutos después.Este diario pudo saber que el siniestro tuvo lugar alrededor de las 9 de ayer. Según las primeras informaciones, el VW Crossfox cargó combustible en una gasolinera de López y Planes y Rocamora, bajó por esa última calle en dirección al norte hasta Tacuarí y perdió el control al tomar esa arteria o al intentar continuar por calle Correa.“Escuché un chirrido y cuando miré, el auto se iba para el cielo. El muchacho salió por la ventanilla del acompañante e intentó enderezar el auto, pero los vecinos le dijeron que era peligroso. Ahí agarró la llave y se fue caminando lo más bien”, le contó a este matutino una vecina que sólo se identificó como “Doña Pocha”, domiciliada desde hace años en la zona.Evidentemente el vehículo subió a la vereda y utilizó como “tobogán” una serie de cables que sostienen un poste de luz. Y quedó allí, a noventa grados, en una posición pocas veces vista.“Escuché la explosión, salí y el flaquito, de entre 18 y 23 años, quería abrir la puerta del conductor. Le dijimos que saliera de ahí, que era peligroso porque el auto lo podía aplastar. Ahí nos saludó a todos con un ‘chau, chau’ y se fue riéndose, caminando por Correa hasta Acevedo. No sé cómo no pasó algo más grave”, relató Julia (42) a PRIMERA EDICIÓN.Efectivamente, no fue una tragedia de milagro. A esa hora el movimiento en la zona es intenso: a pocos metros hay una panadería, una carnicería y otros dos locales que se llenan de clientes que preparan el almuerzo dominical.Efectivos de la Segunda, de Criminalística y de la Municipalidad trabajaron largos minutos para poder “rescatar” el rodado, que nuevamente posó sus cuatro ruedas en el asfalto alrededor de las 11.30. Anoche, al cierre de esta edición, la Policía intentaba dar con el joven conductor. Una versión explicaría por qué abandonó la escena: le habría robado el auto a sus padres.




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