POSADAS. La fiscal en lo Correccional y de Menores Nº 1 de esta ciudad, María Laura Alvarez, quien subroga a su par del Instrucción 2, pidió que la causa que involucra al hijo de una funcionaria del Iprodha, en el presunto abuso sexual de su hijita de 5 años, sea elevada a la instancia de juicio oral.La fiscal coincidió con el juez que interviene en el caso, César Yaya, en que la investigación está concluida y que los elementos recabados son suficientes para imputarle al sospechoso los delitos de “abuso sexual sin acceso carnal, agravado por configurar un sometimiento gravamente ultrajante, calificado por el vínculo, varios hechos en concurso real”.El planteo de Alvarez está en manos del titular del Instrucción 2, que en las próximas horas seguramente cumplirá con el citado requerimiento.La causa se inició el 29 de mayo de 2013, cuando la madre de la pequeña, que en ese momento tenía 5 años, se presentó en la fiscalía de Instrucción 2 y radicó la correspondiente denuncia, acusando del hecho al papá de la supuesta víctima.Según la denuncia, los abusos fueron reiterados y el último episodio habría ocurrido el 25 de mayo de ese año.Alvarez consignó que los padres de la nena están separados y que los abusos ocurrían, justamente, en la casa del papá quien, al momento de las supuestas vejaciones, vivía con los abuelos de la niña.En este sentido, indicó que había un acuerdo de visitas, estipulado de palabra entre los progenitores, por el que el padre llevaba a la menor consigo una vez a la semana, desde las 13 y hasta las 21.Ese fue el contexto en que, supuestamente, se desencadenaron los hechos.La fiscal afirmó que hay elementos probatorios suficientes para llevar al imputado a estrados. Basó su parecer en los informes ginecológicos formulados por las médicas del Poder Judicial, María Elena Britto, y María Cristina Elías, quienes confirmaron la existencia de lesiones compatibles con abusos de índole sexual; el testimonio de la menor, receptado en Cámara Gesell, y de familiares de la familia materna.También hizo alusión a la declaración indagatoria que prestó el imputado en la que, según Alvarez, reconoció que, el 28 de mayo de 2013, cuando fue a buscar a la nena, esta le dijo, delante de la bisabuela materna, “papá no me vas a tocar más la cola”. Y subrayó que, ante esta situación, él no hizo más que quedarse callado.La representante del Ministerio Público también puso de relieve las conclusiones de los informes psicológicos y psquiátricos efectuados a la menor; que entre otras cuestiones determinó que su relato era verosimil y que, incluso, detalló circunstancias y modos en que habrían ocurrido los hechos.





Discussion about this post