APÓSTOLES. Sin fecha precisa, las 33 familias que ocupan un predio privado en el barrio El Timbó Viejo y que fueron censadas oportunamente por el municipio serían relocalizadas al barrio Chesny donde podrán edificar sus viviendas definitivas. No correrían igual suerte los integrantes de otras 25, que levantaron sus casillas después del relevamiento. Poco antes de Semana Santa habían recibido del Juzgado un nuevo documento de desalojo y pidieron ayuda en la resolución del conflicto a la Secretaría de Desarrollo Social de la Comuna, a cargo de Raquel Ponce. La funcionaria los tranquilizó al señalar que no se preocuparan, que “no iban a ser desalojados y que cuando tuvieran un lugar donde ubicarlos, los iban a trasladar”, aunque se apresuró en dejar en claro que la Municipalidad de Apóstoles les iba a facilitar las chapas y que ellos tendrían que conseguir, por sus propios medios, la madera para construir en el nuevo predio. Poco después el jefe comunal, comunicó a los interesados, en su mayoría tareferos y changarines, que los integrantes de las 33 familias censadas no serán desalojados por la fuerza y que tendrán asegurado el Plan Techo.Laura Duarte, una vecina de Apóstoles que se dedica a concienciar sobre celiaquía, es quien conoce de cerca la realidad de estas familias. Tomó contacto con ellas tras vincularse, a pedido de una profesional médica, con una nena de nombre Morena (8), que era desnutrida crónica. “A partir de ahí me enteré de la situación del resto de la gente y con el padre de mis hijos nos dedicamos a ayudarles. También reside en el lugar un primo de Morena que padece desnutrición crónica y problema neurológico, y Noelia, la pequeña con ‘Piel de cristal’, también vive en ese abandono, con letrinas, en la misma situación que los otros. Todas las familias, algunas radicadas desde casi hace veinte años, están en una situación bastante vulnerable. El traslado no representa una mejora de la situación, al menos sanitaria, si es que el Estado no los asiste”, relató la mujer. La mayoría de los hombres son jornaleros. Algunos se dedican a la cosecha de yerba mate en la época de la tarefa, como es el caso de los padres de Morena y de Noelia. Ahora que comenzó la poda de árboles en Apóstoles, salen a ofrecer ese servicio, a hacer limpieza, a cortar pasto o a limpiar huertas. DeplorablePor lo general, Duarte se dedica más a las familias cuyas casillas tienen el techo de plástico, como la de Morena, donde la casa se está cayendo y con las últimas lluvias tenían que correrse de un lado para otro porque goteaba por todos lados. Es por eso que estaban apurados porque los alojen en otro lugar y así poder arreglarse mejor. El padre de esta niña “es un joven dedicado y la gente del pueblo lo conoce, aprecia y lo quiere ayudar, pero no puede poner un techo bueno en su casa o arreglarla si van a ser desalojados. Por eso el apuro para que le asignen otro predio”.Aseguró que en ese espacio hay muchos chicos desnutridos. “Son como abandonados socialmente, porque no van a hacerles una visita, por ahí cuando acuden a Acción Social recién los atienden, y casi siempre depende del humor de la gente”, manifestó.





Discussion about this post