ELDORADO. El hombre confesó su responsabilidad y fue condenado a la pena de diez años de prisión por el abuso sexual de al menos tres niñas de entre ocho y doce años, consignaron fuentes de la causa.En uno de los casos, hubo acceso carnal, consignó el informe. En realidad, fueron tres las denuncias que la Justicia recepcionó y pudo demostrar, para enviar a prisión al imputado José Ramón Franco.Esto no invalida que se hubieran registrado otros episodios pero que no fueron denunciados.Este hombre confesó su culpa para acceder a un juicio abreviado y por ende, a una reducción de la pena.Finalmente fue sentenciado por los delitos de “corrupción de menores, abuso sexual simple y un caso de abuso sexual con acceso carnal”, señalaron.La triste historia saltó a la luz en agosto de 2012, a la altura del kilómetro 14 de Eldorado. Según constancia que obran en autos, Franco adotpó y perfeccionó un modus operandi en esa zona, aprovechando la inocencia y las carencias de sus víctimas.La reconstrucción policial y judicial comprobó que ofrecía golosinas y efectuaba regalos a los niños para manosearlos en sus partes íntimas.Entre los obsequios había billetes de dos pesos, alguna gaseosa o un paquete de galletitas entre otros productos.Con esa nefasta fórmula engañaba a los pequeños y los inducía a ingresar a su vivienda, ubicada a la altura del kilómetro 14 de la citada carretera nacional.Al menos tres padres efectuaron las correspondientes denuncias, pero no se descarta que hubieran ocurrido otros casos.Con un cúmulo de pruebas en su contra, el acusado no tuvo alternativa más que reconocer su responsabilidad penal en la causa.Así fue como la defensa llegó a un acuerdo con el fiscal Federico José Rodríguez, para la resolución condenatoria a diez años de cárcel.El Tribunal, integrado por Atilio León, Lyda Gallardo y María Ramos, homologó ese acuerdo. De padre a hijaEn otro juicio abreviado realizado en Eldorado, Dorival Moraes fue condenado a la pena de ocho años y seis meses de prisión, después de reconocer que violó en forma sistemática a su propia hija.El acuerdo entre la defensa y la fiscalía se basó en la calificación de “abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo”.El caso saltó a la luz el 14 de febrero de 2013, cuando la madre de la víctima denunció el lamentable episodio criminal.Sucedió en predio de las 2000 Hectáreas, en la ciudad de Puerto Iguazú.La denuncia fue radicada cuando la chica tenía 15 años, pero los vejámenes habrían comenzado a los siete, consignaron fuentes vinculadas con la pesquisa.Al igual que el otro caso, el acuerdo fue homologado por el Tribunal.





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