OBERÁ (Enviado Especial). La declaración de Víctor Rivero, citado en juicio como “Boca Negra”, era una de las más esperadas, después de que el tío de Silvia Andrea contara al Tribunal que él le había confesado que ayudó a Marciano Benítez a cargar un gran bulto en el baúl de un automóvil.Los dichos de Rivero iban a ser introducidos a debate por lectura, pero él decidió viajar desde Buenos Aires, donde reside actualmente, al enterarse del testimonio de Carmelino Maciel.Lo hizo para desmentirlo por completo. Todo ocurrió ayer, en la segunda semana de rueda de testigos, en el SUM de la Unidad Regional II, con asiento en Oberá. Con su declaración desmintió las versiones que hiciera la semana pasada Carmelino Maciel, el tío de la adolescente asesinada, quien había expresado que Rivero le confió haber ayudado a Marciano Benítez a cargar un bulto en un Renault celeste, propiedad de Luciano Pérez. La supuesta confesión se habría producido cuando Silvia Andrea permanecía desaparecida. Maciel, después de escucharla, le reclamó que se lo contara a la Policía porque aquel bulto podría ser el cuerpo de su sobrina, todo al decir de la versión que brindó Maciel ante el Tribunal.Según Maciel, "Boca Negra" se tomó de la cabeza y manifestó, como arrepintiéndose: “Ay, metí la pata". Luego de esa escena, nunca más se vieron, agregó el tío de la víctima.No eran amigosEn su declaración Rivero dijo que conocía a Benítez, pero que no eran amigos, simplemente que lo veía cuando pasaba regularmente frente a la casa de Pérez, para ir a visitar a su madre y aclaró que nunca ayudó a Benítez a cargar ningún bulto.Comentó que la Policía llegó a su casa y le comunicó que el comisario quería verlo y lo trasladaron a la comisaría de Campo viera, donde estuvo doce horas incomunicado.Posteriormente, sin precisar a qué Fuerza de Seguridad pertenecían, fue trasladado a otra parte de la dependencia, una especie de quincho donde lo golpearon constantemente y le dijeron que contara la verdad. Rivero no recordaba muy bien cuánto duró su martirio, si 2 o 3 días. Luego -siempre según su relato-, fue trasladado a Oberá donde permaneció en carácter de detenido. Con él estuvo detenido un tal Da Luz, pero no recordó si lo golpearon.De acuerdo a su testimonio, los policías querían que dijera que Benítez era partícipe del homicidio.Luego comentó que personal de la Brigada, junto al oficial Morel, a quien él recordaba, allanaron su casa en busca de alguna prenda de vestir o elemento que lo relacionara al caso. Recordó que llevaron un short con manchas de líquido de motor, para confirmar que no fueran manchas de sangre. Además, comentó que conocía a los oficiales Morel, Silvera, Zayas Gonzalez y Miquetán.Declaración policialPor otra parte, Ramón Rivero, quien estuvo a cargo de la oficina de operaciones de la Unidad Regional II de Policía de Oberá, quien explicó las formas de investigación y de búsqueda en hechos como estos, detallando el trabajo conjunto, en el caso específico de Silvia Andrea, entre la comisaría de Campo Viera, la Unidad Regional II de Oberá y el grupo de Investigaciones de Posadas.Explicó que sólo en casos extraordinarios -como impedimento físico-, los secretarios de las dependencias policiales salen a tomar declaración, llevando máquinas de escribir u otros elementos para cumplir con esa tarea. Lo mismo ocurre con los usos de los móviles para el traslado de testigos muy importantes o que se encuentren imposibilitados de asistir a la dependencia policial. Tampoco le consta que se hayan sacado pruebas de la causa para exhibirla a testigos fuera de la dependencia policial o castigo a alguno de los sospechosos; como tampoco la visita del intendente Juan Carlos Ríos a la comisaría de Campo Viera; o llamadas telefónicas que Ríos hubiese hecho en aquel momento. Ante versiones acerca de la supuesta existencia de irregularidades en las actuaciones de la Policía, el oficial Rivero resaltó que cualquier procedimiento que se haya hecho y no está en el reglamento, no es normal.Por su parte Aureliano Rodríguez, un oficial retirado, que cumplía tarea de chofer en la comisaría de Campo Viera en el 2001, recordó que una noche entró el padre de Marina y Fabiana Cantero a traerles la cena; en ese momento recordó que Fabiana le dijo al padre: “A Marina se la van a llevar a Posadas y no sé qué hacer para que no hable”. Posteriormente, contó lo sucedido al comisario Silvera y este le tomó declaración de lo que había escuchado.Carlos Ramos, a su turno, comentó que su hijo “Cari” Ramos estuvo detenido dos veces cuando se encontró el cuerpo de Silvia Andrea. Y agregó que escuchó una conversación entre Pimentel y Zabala, en la que supuestamente la Policía pidió a este último, quien vivía detrás del colegio donde asistía Silvia Andrea, que declare que “Cari Ramos levantó a Silvia Andrea, con ese testimonio el caso está cocinado”, consignó.La pareja de una testigo claveA su turno, Carlos Gruber no aportó mucho a la causa, a pesar de haber convivido 13 años con Norma Ríos, quien aseguró que vio salir a Marciano Benítez y a Dante “Willy” Ríos junto a Silvia Andrea el 11 de octubre del 2001, día en que desapareció y fue encontrada muerta una semana después. Gruber dijo que no hablaron nunca de ese tema y el día de su desaparición, el único comentario que habría hecho Norma Ríos fue “seguro que se fue con algún macho”, aseguró.Después de ese episodio, comentó que una vez regresó de su trabajo y encontró a Norma con otro hombre y eso derivó en la separación de ambos. Testigo rebelde Días pasados el suboficial Carlos Miquetán, acusado de incumplimiento de los deberes de funcionario público y encubrimiento, se presentó a exponer su versión de los hechos, pero no lo dejaron entrar en la sala, porque estaba en situación de rebeldía. Posteriormente se hizo presente en la seccional Primera de Oberá donde quedó detenido. El juez Pablo Rivero, presidente del Tribunal, comentó que se levantó su rebeldía, teniendo en cuenta su predisposición en la causa,
razón por la que recuperó la libertad. Lo que vieneLa defensora oficial Graciela Abdolattif, representante de Fabiana Cantero, desistió de la solicitud de una inspección ocular en la vivienda de Norma Ríos y del lugar donde se encontraba el bar de Aurora Rivero. En el mismo sentido fue el abogado defensor de Ríos, Rodolfo Riotorto.El Tribunal, en tanto, decidirá hoy la fecha en que se realizará la inspección ocular en la vivienda de Luciano Pérez, a quien cuidaba Marciano Benítez, donde se sospecha permaneció secuestrada Silvia Andrea. Actualmente, la propiedad fue parcialmente modificada y viviría un hijo de Pérez. Después de varias desestimaciones de testigos o lectura de testimoniales, hoy se producirán sólo tres testimonios: los de Germán Rivas, Valdemar Cardozo y Yolanda Graciela Monges.





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