BRASILIA, Brasil (AFP-NA). 1.209 personas fueron detenidas ayer en Brasil por irregularidades vinculadas a las elecciones, informó el Tribunal Superior Electoral, que elogió la “tranquilidad” de los comicios. Cerca del cierre de la votación en la mayoría de los estados del país, habían sido detenidas 1.209 personas, entre ellas 80 candidatos, informó el TSE.El principal delito que se les imputó fue el de propaganda electoral: 41 candidatos y otros 749 brasileños fueron detenidos por pedir el voto a los electores.Además, nueve candidatos y otros 69 electores fueron detenidos por comprar votos.El Tribunal contabilizó otras 1.882 irregularidades para las que no fue decretada prisión, pero las denuncias serán investigadas. La prisión sólo se aplica cuando la persona es hallada en flagrante delito.El presidente del Tribunal, Jos Antonio Dias Toffoli, consideró las denuncias “problemas aislados”.“Teniendo en cuenta que esta es la cuarta mayor elección (nacional) del mundo, con 142,8 millones de electores -Brasil sólo tiene menos electores nacionales que India, Estados Unidos e Indonesia-, podemos decir que el pueblo brasileño, la ciudadanía y la democracia dieron prueba de una gran madurez y tranquilidad” en las elecciones, dijo Toffoli.Un total de 428.894 urnas electrónicas fueron distribuidas en el país. Apenas en dos lugares, en el municipio de Santo Antonio de Rio Grande do Norte (noreste), y en otro del estado de Espírito Santo (sudeste), hubo necesidad de usar la antigua urna manual, según el TSE.Estas elecciones fueron las primeras en las que Brasil comenzó a aplicar de manera más amplia la lectura “biométrica” de los datos de los electores, es decir, reconocimiento por la huella digital, lo que según medios locales provocó atrasos y colas, ya que muchas tentativas de lectura tenían que repetirse. Urnas flotantes en la AmazoniaEs domingo por la mañana en el Lago do Catalao, en plena Amazonia brasileña. La silueta de un pescador se dibuja sobre sus aguas. Pero no lleva redes, sino documentos que lo habilitan para votar en la urna flotante que llegó hasta su comunidad.Antonio Lopes da Silva, de 33 años, es uno de ellos. Es pescador y vive con su esposa y cuatro hijos en una de las 106 cabañas flotantes que rodean este lago ubicado en el municipio de Iranduba, cerca de Manaus, en el estado de Amazonas (norte).Silva tiene que remar 10 minutos hasta la escuela Nossa Senhora de Aparecida, donde se ubica su local de votación y que literalmente flota en el centro del lago.“Trabajé toda la madrugada, pescando, pero quiero votar rápido. Quiero hacer valer mi derecho de mejorar nuestro país”, dice a la AFP.Como Antonio, el resto de electores hábiles de esta comunidad también llega en canoa para votar. Tras aguardar una fila que se mueve rápido, el pescador vota sin problemas.“Voté de manera consciente. Ahora voy para casa a pasar un tiempo con la familia porque más tarde tengo que pescar de nuevo”, asegura y se despide, mostrando su comprobante de votación, mientras se aleja con su canoa.





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