CÓRDOBA (NA). Una mujer que había desaparecido en Córdoba el pasado miércoles junto a su hija de casi dos años apareció muerta ayer en una alcantarilla de la ciudad, mientras que la niña estaba con vida al lado del cadáver y fue trasladada luego de urgencia a un hospital pediátrico.Se trata de Paola Acosta, de 36 años, quien había perdido contacto con sus familiares y amigos el miércoles último y era buscada intensamente por la Policía de la provincia mediterránea. La mujer fue encontrada sin vida y junto a ella estaba Martina, su pequeña hija de 21 meses.El aterrador hallazgo se produjo cerca de las 8 de ayer cuando una persona vio el cuerpo de la mujer dentro de una alcantarilla a metros de una panadería y dio aviso a la Policía.Personal policial detectó el cadáver de la mujer y al acercarse encontró a la niña a su lado, por lo que se dispuso el inmediato traslado de la menor al Hospital Materno Neonatal de la capital cordobesa.El comisario general Miguel Ángel Oliva, jefe de la Dirección General de Investigaciones Criminales de Córdoba, se refirió al momento del hallazgo y dijo que “una persona tiró restos de basura a la alcantarilla, vio las piernas de la mujer y al lado la nena con una mirada inocente”.En referencia al momento en que pudo haber ocurrido el deceso de la mujer, Oliva mencionó: “La hipótesis que manejamos es que puede haber sucedido el miércoles a la noche. De todas maneras, está en materia de investigación, pero las precisiones las tendremos con la autopsia”.De acuerdo con esa hipótesis, la pequeña habría estado más de 72 horas a la intemperie y sin ser alimentada. “Tenía pequeñas lesiones en su cuerpo, un poco de hipotermia. Se le está dando la asistencia y el alimento correspondiente”, indicó Oliva.El funcionario policial también precisó que el lugar donde fue hallada la mujer está ubicado a “unas doce cuadras del domicilio del detenido”.El exconcubino de Paola Acosta fue detenido el pasado sábado tras presentarse espontáneamente en una sede judicial de la ciudad de Córdoba con un escrito preparado por sus abogados.El hombre, llamado Gonzalo Lizarralde, se presentó en forma voluntaria alrededor de las 18 en una unidad judicial a cargo del caso y quedó detenido como imputado por el delito de “homicidio calificado”, que prevé la pena de prisión perpetua.Lizarralde se desempeña como fotógrafo y empleado de una panadería, y desde el principio fue el principal sospechoso de la desaparición de Paola Acosta y su hija. La mujer y la niña desaparecieron el miércoles cuando cerca de las 22.30 bajaron del departamento en el que vivían para recibir a Lizarralde, quien se presentó para pagar la cuota alimentaria.El hombre había reconocido a la niña recién el 20 de agosto pasado, luego de solicitar un análisis judicial de ADN, según revelaron fuentes judiciales. Según indicaron medios locales, en una camioneta propiedad de Lizarralde, se habían encontrado rastros de sangre, que se analizaban para verificar si pertenecían a las víctimas.





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