POSADAS. Al parecer, era quien se encargaba de robar algunos elementos y, pese a su corta edad, se cree que estuvo “instruido” por algunos de sus cómplices, apenas unos años mayores que él. Lo que se sospecha que fue una muy corta carrera delictiva terminó cuando la policía lo capturó. Se trata de un niño de apenas diez años, que estuvo implicado en uno de los actos vandálicos más resonantes de los últimos meses en la capital provincial y que perjudicó a la Escuela 871 y de Adultos 68, ubicada al sur de la ciudad, en el barrio Cocomarola Oeste. Dicho establecimiento educativo fue incendiado y se dañó una gran cantidad de elementos. El precoz presunto delincuente fue demorado ayer por orden de la Justicia, al igual que otros cuatro sospechosos: dos de ellos de trece años, otro de catorce y un cuarto sujeto de 18. La supuesta banda juvenil, cuyos integrantes no son alumnos de la escuela siniestrada, ahora son investigados por hechos similares -aunque con menores daños- ocurridos en la zona. Tal como publicó PRIMERA EDICIÓN, el pasado domingo la comunidad educativa recibió un duro y triste golpe con las primeras luces del día. La Escuela 871 y de Adultos 68 había sido incendiada. El aula donde funcionaba la dirección -también era biblioteca y depósito de ocho computadoras, trofeos de torneos deportivos y elementos para los talleres de oficios- quedó destruida por el implacable fuego, aparentemente provocado con nafta (encontraron un bidón en el patio).El lugar al que asisten casi 300 alumnos estaba destruido y reducido a cenizas. Creen que el fuego se inició a las 6.45 de esa jornada.“Hace dos años se juntaron más de tres mil firmas para tener un destacamento policial cerca de la escuela, porque esto es zona liberada, pero hasta ahora no hay noticias”, indicó a este Diario una docente cuando se produjo el vandálico hecho. Lamentablemente no fue el primer hecho delictivo contra la institución educativa. Desde que se fundó, en septiembre de 2009, sufrió cinco intentos de robo en que no lograron ingresar. En una sexta ocasión sí lo lograron. Fue en 2012 y los malandras sustrajeron del baño de varones cuatro ventanas de aluminio. También destrozaron partes de los baños, las divisorias de mármol y granito, además de sacar las tapas de los inodoros, dos caños del desagüe, rejillas de las piletas y una canilla de bronce del bebedero situado en el pasillo a metros del baño. A raíz del último ataque los alumnos quedaron sin poder realizar talleres de oficios de peluquería, electricidad, corte y confección, informática y cotillón. Las ocho computadoras que usaban se quemaron. También perdieron las banderas de ceremonia y casi todos los libros de la biblioteca y manuales para los talleres. Operativos y allanamientosPersonal de la Brigada de Investigaciones de la Unidad Regional X en forma conjunta con la comisaría Decimoprimera logró esclarecer el caso. Ayer se concretaron varios allanamientos en el barrio A-4. En poder del niño de diez años se incautó una bolsa que contenía las dos cortinas sustraídas el domingo de la escuela. Además se procedió a la detención del resto de los presuntos integrantes de la banda, dos de trece años, otro de catorce y un joven de 18.





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