OBERÁ. Con presencia de viajeros de Argentina y países vecinos, se realiza en la Capital del Monte el tercer encuentro organizado por el Grupo de Rodanteros de Oberá, cuyo referente es Luis “Nacho” Recalde. Desde la organización confiaron que esta cita tiene sus particularidades porque “es una semana de fiesta, premios, sorteos y sorpresas, además de la experiencia que se comparte”. Con ese fin, alrededor de 100 motorhomes y casas rodantes llegaron a la ciudad. La mayor cantidad de participantes proviene de Buenos Aires, Córdoba, San Luis, Bahía Blanca y Mar del Plata. Según Recalde, los años anteriores regresaron conformes porque la provincia tiene mucho para mostrar y el evento es un tipo de turismo alternativo. Pero “hay mucha gente que vino por primera vez y está maravillada. El viernes se hará el baile de disfraces de despedida. Cada vez se suma más gente nueva. Eso es lo que rescatamos, ya que la publicidad se hace de boca en boca”, dijo, al tiempo que destacó el apoyo que recibieron desde la Cooperativa Eléctrica Limitada de Oberá (Celo) y la Municipalidad de Oberá. Pero “a nivel provincial nos cerraron puertas, quizá porque no saben lo que hacemos. Queremos que nos den el apoyo que merecemos”, acotó. La cena de confraternidad es una excusa para que los participantes se conozcan. Además, tienen días libres para recorrer y conocer la zona, haciendo hincapié en Oberá. Se entregan souvenirs del encuentro de cerámica y otros obsequios como yerba y té.Felices y disfrutandoEdwin es uno de los visitantes. Contó que salieron desde Santiago de Chile hace más de diez días. “Fuimos por el norte, por Copiapó, pasamos por el paso San Francisco, que tiene 4.800 metros, y llegamos a las termas de Fiambalá, en La Rioja. Tras 300 kilómetros, llegamos a las termas de Santa Teresita. Vamos de termas en termas porque nos encanta”, explicó. Recordó que hace unos meses pasó por Misiones con sus amigos, en un viaje en moto hacia Brasil. Fue ahí que se propuso venir a recorrer la provincia, a conocerla un poco más. “Me di cuenta de que Misiones es un destino turístico muy importante más allá de Cataratas. Es por eso que esta vez vine con mi esposa en el motorhome y queremos conocer el interior”. Confió que cuando llegaron a Oberá, en la oficina de turismo “nos dieron un montón de folletos y empezamos a ver la belleza, la cantidad de lugares hermosos que tiene. Llegamos justo para el encuentro de Rodanteros. No teníamos idea que existía y caímos parados. Nos encontramos con Recalde y gente que fue muy amable y muy abierta. Nos encanta Argentina, nos gusta venir y nos conviene porque nos sale más barato. Estamos felices y disfrutando”. Añadió que durante 25 años trabajó en Iquique pero “me jubilé y, como Dios me da salud, estoy disfrutando. Tengo espíritu aventurero, motoquero. Me gustan los viajes por tierra y no subirme a un avión e ir a grandes ciudades. Me gusta recorrer pueblos, campings, disfrutar de la naturaleza”, agregó. Definió que el motorhome es la forma ideal para el disfrute con todos los sentidos, “porque uno para donde quiere, preguntando, conociendo gente. En Misiones nos quedamos una semana más, después iremos a Entre Ríos y a Córdoba”.Juan Carlos y su esposa Silvana llegaron de Capital Federal. Vinieron al primer encuentro que organizó Recalde en Oberá. “Fue un suceso y quedó pendiente el regreso. Por trabajo no podía volver con la continuidad que deseaba, ya que es una de las provincias más lindas. Ahora se nos dio y venimos con un matrimonio amigo. Después del encuentro vamos a recorrer Cataratas, Moconá y otros saltos. La ruta 12 está muy vistosa, queremos dar muchas vueltas más”, comentó.Silvana calificó al encuentro como “muy relajante. Es muy lindo disfrutar del aire libre y bajar los decibeles, porque venimos bastante acelerados del año. Ya conocía el Salto Berrondo y me encanta. Esta es una vida distinta a la que nos espera siempre. Nos gusta el clima, la vegetación, siempre está todo lleno de flores, se ven animales silvestres. De chica venía con mis padres, pero la visión es muy distinta a la de ahora y se la podemos enseñar a nuestros hijos”. “No conocía Misiones y me encanta. La naturaleza te relaja. Llegamos de noche y bajamos al salto porque el ruido del agua nos atrajo. Venimos como invitados, corridos por el cemento”, confió Laura.




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