POSADAS. Una mujer de 25 años admitió haber asesinado a su concubino Hilario José Krumicker de una puñalada en la espalda, lesión que le interesó el pulmón y provocó su muerte en cuestión de pocos minutos, a causa de un shock hipovolémico. Sucedió el 18 de diciembre de 2011, en el paraje colonia El Paraíso, jurisdicción de Apóstoles.La mujer permanecía desde entonces detenida, con prisión domiciliaria, acusada de homicidio simple, figura que tiene un mínimo de ocho años de cárcel.María Susana iba a ser juzgada ayer en audiencia de debate oral y público en el recinto del Tribunal Penal 1 de Posadas, pero minutos antes rubricó la firma de un juicio abreviado.A cambio de la confesión, la fiscal Liliana Mabel Picazo aceptó la propuesta de la defensa de recalificar el hecho. Así, pasó de homicidio simple a “homicidio en exceso de la legítima defensa”.Fuentes de la causa indicaron que aún resta la homologación del Tribunal conformado por Martín Errecaborde, Eduardo D’Orsaneo y Ángel De Jesús Cardozo, aunque aclararon que se trata sólo de una cuestión formal.La fiscal entendió, seguramente al igual que los magistrados, que la historia de María Susana estaba basada en una larga lista de antecedentes de abusos y malos tratos por parte del hombre que, por entonces, era su pareja.Así ocurrió aquel 18 de diciembre de 2011. Krumicker había compartido una larga ingesta de bebidas alcohólicas justamente con sus suegros, su cuñado y un primo de María Susana.En determinado momento se terminaron los tragos. Entonces Krumicker le dijo a su concubina que fuera por más vino, a lo que ella se negó diciendo que no había más, seguramente porque no quería que siguieran bebiendo.Entonces el hombre se levantó y asestó un cachetazo en la oreja a María Susana.La instrucción recordó así el episodio: “Krumicker ingresó en la cocina y salió con una caja de vino, insultándola con palabras obscenas, agrediéndola con golpes de puño en la cara, más precisamente entre las dos cejas, sobre la nariz; a la par que intenta arrastrarla a la cocina…”.Allí continuó la agresión y en determinado momento, María Susana tomó un cuchillo y se lo clavó en la espalda al atacante, con los resultados mencionados.Luego del hecho, el hermano escondió el cuchillo debajo del colchón pero no le sirvió de mucho: la Policía lo encontraría en la primera requisa a la vivienda.María Susana fue procesada el 22 de mayo de 2012, por el delito de “homicidio simple”, por el juzgado de Instrucción 4 de Apóstoles.Ayer la fiscal Picazo y la defensa acordaron la recalificación del caso en “homicidio en exceso de la legítima defensa” y una condena a tres años de cumplimiento efectivo.La mujer llegó a los estrados de calle La Rioja con un bebé en brazos, producto de una nueva relación sentimental .El inicio de una relación Fuentes de la causa indicaron que la mujer condenada ayer era víctima de constantes malos tratos de parte de su expareja, a la que mató de una puñalada por la espalda, justo en medio de una nueva golpiza.La Justicia, con buen tino, accedió a concederle el beneficio de la prisión domiciliaria, porque no podía desatender el cuidado de sus pequeños hijos. Un conocido, al parecer jubilado de Emsa, accedió a hospedarla en su vivienda, para cumplimentar el requisito de fijar domicilio y concurrir a estrados judiciales al menos una vez por mes.Ese fue el inicio de una nueva relación para ambos. Actualmente, tendrían un bebé en común.





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