BUENOS AIRES (NA). El Gobierno depositó ayer 1.000 millones de dólares para evitar un default y ratificar la voluntad de pago a los bonistas, mientras que el juez de Nueva York Thomas Griesa rechazó la cautelar solicitada por la Argentina y citó para hoy a representantes del país y de los fondos buitres.La audiencia fue solicitada en carácter de urgencia por el fondo NML Capital, uno de los litigantes en contra del país, con el fin de convencer al magistrado que declare el “desacato” de Argentina y proceda a embargar los fondos que el país depositó para pagar deuda.El fondo argumentó que el país tomó “medidas descaradas” para pagar la deuda reestructurada. Griesa citó para las 11.30 hora argentina (10.30 de Nueva York) a las partes, en una carrera contra reloj, ya que el lunes se cumplirá el vencimiento de deuda reestructurada por la Argentina.El magistrado tomó esa decisión tras rechazar la continuidad de la medida cautelar pedida por la Argentina para evitar embargos y conocer la noticia del depósito efectuado para el pago a los bonistas que entraron al canje.En el marco de una estrategia destinada a garantizar la voluntad de pago, la Argentina depositó un vencimiento de deuda por más de 1.000 millones de dólares.Así, busca evitar que la acuse de caer en default y esgrimir, en caso de un embargo, que la responsabilidad por el incumplimiento es de la Justicia de los Estados Unidos.Casi en simultáneo, Griesa rechazó el pedido del gobierno argentino para dejar en suspenso una sentencia que obliga al país a pagar bonos en default desde el 2001 en manos de fondos especulativos.“El pedido de stay (medida cautelar para dejar en suspenso la sentencia) es denegado”, escribió Griesa en un documento enviado a las partes. En este escenario, se espera también que el mediador designado por el magistrado, Daniel Pollack, busque avanzar en un acuerdo de partes.El ministro de Economía, Axel Kicillof, anunció que el Gobierno concretó depósitos por unos 832 millones de dólares destinados a que los acreedores que aceptaron las reestructuraciones de 2005 y 2010 cobren los servicios de capital e intereses de los bonos emitidos bajo legislación extranjera. De ese monto, unos 539 millones fueron depositados en las cuentas 15.098 y 15.002 del Banco New York Mellon en el Banco Central de la República Argentina (BCRA), precisa el comunicado leído por Kicillof. El total de 1.000 millones incluye el pago de vencimientos del mismo bono pero emitido en pesos bajo legislación nacional, detalló el ministro, quien aseguró: “Acatar una sentencia no puede eximir el cumplimiento de las obligaciones. La Argentina cumplirá sus obligaciones y honrará sus deudas”, aunque la decisión del juez neoyorquino desató mayor incertidumbre en los mercados y avivó temores de default.Tras realizar el depósito, los abogados de la Argentina en Nueva York volvieron a pedirle al juez Griesa suspender transitoriamente el fallo que obliga al país a pagarles a los fondos buitres que ganaron un juicio por 1.330 millones de dólares.Kicillof reiteró que el fallo de Griesa “vulnera el principio de inmunidad soberana” vigente incluso en los Estados Unidos como norma de jerarquía institucional superior e interpreta además en forma “antojadiza y absurda” el principio de “pari passu”.“No pagar teniendo los recursos y forzando un default voluntario es algo que no está contemplado en la ley argentina. Sería contrario al orden público y una clara violación a los prospectos de deuda”, dijo Kicillof en el Palacio de Hacienda. El Gobierno dijo que abonó el vencimiento de títulos restructurados para evitar que se asome la posibilidad de un default, aunque ahora los fondos que depositó quedaron expuestos a un embargo ante el pedido de los “fondos buitres”. Clima de tensión El depósito efectuado ayer por el Gobierno argentino para pagar un vencimiento de deuda que opera el lunes con bonistas regulares “abre una etapa de fuerte tensión” en el litigio con los holdouts, advirtió un informe de la consultora Finsoport.“Con el pago realizado por el Gobierno argentino, se abre una etapa de fuerte tensión respecto del posible embargo de parte de esas transferencias, tal cual lo dispone el fallo de los tribunales de Nueva York”, evaluó.La consultora explicó que “salvo que medie una nueva orden judicial, el banco receptor de las transferencias destinadas a pagar el servicio de la deuda de bonos bajo la ley del Estado de Nueva York (alrededor de US$ 230 millones) tendrá automáticamente que poner esas sumas a disposición del juzgado del juez Thomas Griesa”.En ese marco, Finsoport consideró que “el próximo fin de semana será seguramente definitorio sobre el inicio de un proceso de negociación efectivo entre el Gobierno argentino y los acreedores externos beneficiados por la sentencia en Nueva York”.





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