SANTA ANA. Con el correr de los meses, la exintendenta y actual diputada provincial Mabel Pezoa va perdiendo cada vez mayor control de lo que ocurre en la Comuna que la vio nacer políticamente.Su delfín, hoy convertido en su enemigo interno, el intendente renovador Pablo Castro, sigue ganando cuotas de poder no sólo en la administración municipal (donde se asegura que ya corrió de la gestión a varios cercanos a Pezoa, especialmente familiares).Esta vez, un altercado de fondo político terminó en los Tribunales judiciales de Posadas. Según confiaron fuentes bien informadas a PRIMERA EDICIÓN, el juez Marcelo Cardozo, titular del juzgado de Instrucción 1, tiene en sus manos el cruce de denuncias entre la legisladora y el alcalde, que supieron ser socios para destituir y evitar la asunción del exconcejal José “Coco” Rodríguez.Según los relatos llegados a este Diario, el problema habría sucedido el miércoles por la noche, cuando la diputada Pezoa llegó hasta una ONG en Santa Ana, que solía controlar como parte de sus bienes personales.Allí se habría encontrado con que las cerraduras de las puertas de acceso al lugar habían sido cambiadas, razón por la cual disparó con munición verbal gruesa contra su sucesor en el Municipio.Todo indica que el intendente oficialista Pablo Castro no se quedó callado, al punto que la legisladora no aguantó y terminó en la Policía y la Justicia en turno para dejar asentada la denuncia contra el alcalde.Trascendió además que Mabel Pezoa está dispuesta a presentarse en 2015 nuevamente para intendente, considerando un error la candidatura a diputada provincial, que le costó un fuerte achique en el manejo de las acciones de su comuna.Como si la Justicia no tuviera causas por las que preocuparse, ahora debe resolver la interna oficial.





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