SAN VICENTE. Comenzó la XVII Campaña Solidaria “Regalar un dulce es regalar amor a un niño” que llevan adelante el Centro Cristiano y Misionero Israel de Oberá y la Empresa Georgalos Argentina donde tienen previsto llegar a más de 50 mil chicos. El año pasado se entregaron 120 mil toneladas de golosinas.Ya se tornó algo habitual entre los chicos de la región recibir una golosina como presente. Chicos de Argentina, Brasil, Paraguay y ahora Bolivia reciben un producto de la empresa Georgalos Argentina. La distribución se lleva a delante a través del Centro Cristiano y Misionero Israel de Oberá. Desde ahí, se distribuyen a escuelas, organizaciones barriales, ONG, iglesias de todos los credos y municipios las golosinas que después llegan a los pequeños.Desde hace 17 años, el pastor del Centro Cristiano y Misionero Israel, Cirilo José Kupec, su familia y amigos vienen trabajando junto con la empresa de golosinas en la distribución de dulces. En una oportunidad, el inquieto pastor envió una humilde carta a Georgalos Argentina y le pidió la donación de dulces para los niños de su iglesia, por entonces ubicada en el Barrio Gauchito Gil de San Vicente. “Así comenzó una relación y una amistad entre la gente de Georgalos y nosotros. Somos el vínculo que ellos utilizan para llegar a los chicos más humildes de cuatro países. Desde esa vez hasta ahora no pasó un año sin recibir un cargamento de dulces para repartir. Desde esta iglesia nos sentimos privilegiados por la confianza que nos tienen. Y hacemos lo mejor posible para seguir teniendo su confianza”, dijo Cirilo Kupec.Una historia que creceAl comienzo de esta historia, sus protagonistas tenían un merendero en el barrio Gauchito Gil de San Vicente. El pastor envió una carta escrita a mano a la empresa pidiendo una donación y a los pocos días recibió una caja con golosinas. Luego de repartirlas entre los niños del merendero, remitió un agradecimiento con fotos a los directivos de la empresa. A partir de entonces, no faltó una temporada. Y cada vez llegan a más chicos.“Me agradecen a mí y a mí no tienen que agradecerme. Tenemos que agradecerle a los directivos de la empresa Georgalos, que son Marcelo Bertorello, Walter Crespo, Víctor Fierro, Walter Gicaso, Luciano Oga y Pablo Ansaldo. Y también a los docentes, dirigentes barriales, los miembros de las iglesias y todos los dirigentes de las ONG que vienen hasta Oberá a buscar las golosinas y luego las reparten a los niños de su comunidad. También a la Municipalidad de Oberá, que colabora con el pago del flete, y a otras personas que se acercan sin interés de nada. Y al diario PRIMERA EDICIÓN, que cada año se acerca y publica en sus páginas cada una de las campañas solidarias”, enumeró.“El año pasado se distribuyeron 120 toneladas de golosinas. Llegaron seis equipos de camiones y vinieron a buscar más de 130 instituciones de Misiones, Chaco, Formosa, Corrientes y una congregación de Córdoba y de los países hermanos de Paraguay, Brasil y Bolivia. A los que quieren, tienen que comunicarse con nosotros, les preparamos y vienen a buscarlo”, concluyó Kupec.





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