OBERÁ. Con el transcurrir de las horas y conforme avanza la investigación interna, se continúa agravando la situación de los policías que están bajo sospecha de participar en fiestas sexuales en un predio de esta ciudad, según las fuentes. A la supuesta vinculación de al menos dos efectivos de alto rango con integrantes de la mafia china, ya que se sospecha que los uniformados se encargaban en su tiempo libre de proveer de mujeres a potentados comerciantes de esa nacionalidad para fiestas sexuales, se le suma ahora la posible confirmación de la presencia de una menor de edad en esas orgías.Se cree que es una adolescente de 16 años, quien podría ser citada en sede policial en las próximas horas para prestar declaración, siempre en el marco del sumario interno que abrió Jefatura desde que estalló el escándalo. En medio del hermetismo que existe en la Unidad Regional II de Oberá, se pudo saber que por el momento no habrían declarado los presuntos implicados ante sus camaradas que llevan la investigación. Se trata de un comisario mayor y un comisario inspector (con prestación de servicios en la UR XI y UR II, respectivamente), quienes por orden de la Jefatura ya fueron relevados de sus cargos y trasladados para que cumplan funciones en otras dependencias policiales de la provincia hasta que se esclarezca el caso. El informe de Gendarmería La Policía tomó conocimiento de la posible implicación de dos efectivos de alto rango con la mafia china a través de un informe de Gendarmería Nacional. Desde la fuerza federal informaron que llevaban desde hace un tiempo una investigación que apuntaba a desbaratar una organización dedicada al ingreso ilegal de chinos a la Argentina a través de suelo misionero. Tras una paciente pesquisa, los efectivos nacionales llegaron a establecer que algunos potentados orientales al parecer pagaban fuertes sumas de dinero por “prestación de servicios” de mujeres de la zona para fiestas sexuales. Fue entonces que los gendarmes montaron un operativo discreto y propio de las películas de espías en el predio donde se reunían los orientales sospechosos. Fuentes del caso confiaron que incluso algunos federales se habrían hecho pasar por ordenanzas y hasta de mozos en el marco de la investigación. En ese contexto utilizaron la tecnología para colectar evidencias. Filmadoras y micrófonos habrían sido colocados en distintos puntos del lugar donde se reunía la supuesta organización mafiosa para llevar a cabo las orgías. Fue así que los gendarmes -tal como habrían informado a Jefatura- detectaron la presencia de al menos dos policías de la provincia en dichas reuniones. Informaron de inmediato de esta situación y fue entonces que intervino Asuntos Internos. Ahora dos uniformados de alto rango están en la mira de sus camaradas. No se descarta que en las próximas horas, y al establecerse que al menos una menor habría participado en esas fiestas sexuales, intervenga de oficio la Justicia Penal. Desde la fuerza se confirmó que no hubo presencia de funcionarios judiciales para interiorizarse de la causa. “Tal vez por el feriado largo”, deslizó una fuente. Por el momento es inexplicable que la Justicia no tomó cartas en el asunto (ver recuadro), más teniendo en cuenta que podrían estar frente a un posible delito de “promoción y facilitación de prostitución y corrupción de menores”. Inexplicable inacción de la JusticiaNi siquiera hubo una intervención de oficio. Reacción nula ante la presencia de un posible delito que involucra a una menor de edad. Es la inexplicable inacción de la Justicia Penal de Oberá, que ya es conocida por su lentitud y estancamiento en el proceso investigativo de resonantes causas de homicidio, por citar algunas, el caso por el crimen de Marilyn Bárbaro (53) y el asesinato de la quinceañera Silvia Andrea González. Desde las dependencias judiciales no existen respuestas concretas y la sociedad en general reclama casi siempre lo mismo. Los interrogantes acerca de si existen impedimentos o trabas a la hora de investigar a sospechosos de alto rango (en el caso de los policías) o de personas vinculadas a altas esferas del poder, son un denominador común.Cuesta creer que tal vez por el feriado largo los magistrados y fiscales de turno aplacen posibles intervenciones en la causa donde están investigados internamente dos funcionarios policiales.





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