POSADAS. De acuerdo a informes internos del Servicio Penitenciario Provincial (SPP), las drogas que más se incautan dentro de las cárceles misioneras son pastillas y marihuana, quedando prácticamente relegado a un bajo porcentaje la cocaína. En base a un protocolo de seguridad que cumplimentan los efectivos de los penales, tanto en Loreto, como en Miguel Lanús (Posadas), en la Unidad Penal III de Eldorado o en la penitenciaria de Oberá, cada unos quince días se concretan operativos de búsqueda de elementos extraños o peligrosos en los calabozos. Estos procedimientos, llamados en la jerga carcelaria requisas, tienen como objetivo prevenir que los presos utilicen armas del tipo caseras como facas, que posean teléfonos celulares o estupefacientes, que son ingresados al lugar casi siempre a través de familiares de los internos durante las visitas. En ese sentido se sabe que no son del todo efectivos los controles de seguridad y que algunos de los parientes de los presos agudizan su ingenio para poder ocultar las sustancias prohibidas entre otros objetos. De esta manera en varias ocasiones los penitenciarios secuestraron envases de perfumería con drogas en su interior, paquetes de yerba, panes, tortas, facturas u otros alimentos. Incluso algunas mujeres ocultan los estupefacientes en sus partes íntimas, revelaron las fuentes consultadas. Entre las pastillas las más comunes halladas por los guardiacárceles suelen ser los ansiolíticos y antidepresivos, mientras que la picadura de marihuana es bastante frecuente. En mucha menor medida se encuentra cocaína entre las pertenencias de los presos, afirmó un informante.




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