POSADAS. “Nos enseñaron que debemos encontrar a nuestra media naranja, un alma gemela, pero no es así, porque eso no existe. Simplemente somos personas individuales que debemos aprender a compartir unas con otras”. La mirada de la sexóloga Ilga Gunther Melot sobre el Día de los Enamorados es rigurosa : “A San Valentín siempre se lo tomó desde el lado romántico. La historia que conocemos es que se lo encerró porque casaba a las parejas jóvenes desafiando a la autoridad vigente. Luego se lo designa ‘patrono’ o santo del amor. No obstante el ‘amor’, el acto de amar y las formas de hacerlo se fueron modificando sustancialmente según las distintas épocas. No en un sentido general, pero sí gracias a las sutilezas femeninas, fue la mujer la que definió esos cambios”, enfatizó.Explicó Gunther Melot: “En la Edad Media la mujer no podía pensar en el disfrute con su pareja, el amor empezaba con el matrimonio y el sexo era para la reproducción; para el hombre, en tanto, el disfrute estaba dado por tener relaciones con prostitutas. La mujer no tenía esa opción. Recién en la época victoriana se empiezan a notar algunos cambios, pero la mujer sigue siendo en general quien todavía debe complacer y no demandar ser complacida. En la actualidad, a partir del avance de la psicología y la sexología las mujeres hicimos un gran cambio. Empezamos a igualarnos con el hombre en muchos aspectos y por ende también en la demanda del amor y de una relación sexual que la complace”. Para la sexóloga, especialista en terapia de parejas, “hoy tenemos a mujeres muy seguras de sí mismas. Como contrapartida tenemos a varones que no saben cómo abordar a estas mujeres que tienen ‘boca’, que piden y que ya no aceptan complacer sin ser complacida y que en la cama se sienten libres para hacer lo que instintivamente desean”.De acuerdo a su postura las personas tienen que ver la sexualidad y el amor a partir del “ahora”, ya no con esa mirada “romántica” de lo que se entendía que era el amor. “Lo que sí vale la pena hacer es verlo con una sexualidad comprometida, no desde la genitalidad, sino desde la responsabilidad, el compromiso, el deseo, el misterio, la intriga, donde todo está permitido pero sin someter y siempre y cuando haya un aval de los dos. Por eso es tan fundamental la comunicación en una pareja, el “qué querés y qué quiero”, sin imponer sino jugar, divertirse. Todos los días se conquista a la persona que se tiene al lado, no sólo hoy porque es día de los enamorados fijado en el calendario”, sostuvo. El “juego” de seducciónComo adultos pensamos que los juegos sólo están hechos para los chicos, pero en realidad los juegos son para toda la vida, afirma la sexóloga, para quien los estimuladores (películas, juguetes, masajes, disfraces etcétera) ayudan a mantener vivo el amor. “Por siglos nos enseñaron: esto, esto y esto se hace en una relación, pero hoy sabemos que todo está permitido siempre y cuando en este juego de dos haya un consenso, respeto y responsabilidad del cuerpo del otro, porque sino nos vamos al extremo de someter y ahí caemos en la violencia, la dependencia o la sumisión donde la satisfacción es de uno sólo porque toma al cuerpo como un objeto y esa no es la idea. El factor sorpresa puede ayudar en este San Valentín. Por ahí hacer algo que nunca te animaste antes de hoy puede ayudar. Los animo a salir de la rutina y la fecha puede servir. Esperar a la pareja con un buen vino, bañarse juntos. Hacer algo por más pequeño que sea despierta la pasión en la pareja, donde siempre hay que hacer el esfuerzo para romper con la rutina. Nos ayuda mucho si nos deshacemos de los tabúes o mandatos culturales, desmitificarnos de determinados pensamientos de que es la mujer la que debe dar placer al varón, el hombre también tiene que satisfacer aprender a comunicar, pedir y guiar”.A continuación algunas ideas de Gunther Melot para gestionar las emociones, en un día donde la sobre- exposición de demostraciones de amor en algunas parejas provoca depresiones a las personas solas:DesamorMucha gente se deprime en días como hoy porque en el amor se creó el mito de la media naranja. Eso no existe, son dos individualidades buscando compartir algo.Muchas personas se empecinan en buscar esa “mitad”. En las mujeres aparece como la aspiración de buscar ese príncipe azul que no existe porque le hemos puesto un montón de cualidades que nadie tiene y que al no hallarlas nos vamos decepcionando. Somos humanos con aciertos y errores, falencias y deseos distintos.Para que una pareja funcione, aún en la diferencia, tiene que tener como basamento: sexo, comunicación y confianza. Si cualquiera de los tres falla la pareja tambalea. Si una persona no se siente libre de expresar lo que le pasa a la otra, que no pretenda que la otra la entienda.DicotomíaEn estos tiempos nos pasa que, aunque oigamos todo el tiempo el discurso de que tenemos que aprender a comunicarnos, la mayor parte del tiempo nos pasamos detrás de una computadora. Nos es fácil hablar y expresarnos en las redes pero fallamos en el contacto cara a cara. Por eso se suelen dar estos romances por Internet que son “maravillosos” cuando hablamos a través de la pantalla. Vemos a mucha gente sola porque nuestra generación es individualista y sólo se plantea su propia satisfacción. Si no hay predisposición a escuchar y a complementarse habrá gente sola.Nada es color de rosa“Hay que entender que, si una persona está sola en este momento, no existe un único amor. Todos hemos pasado por una experiencia de amor y de ruptura y con el tiempo nos recuperamos y volvemos a apostar a las relaciones. El consejo es empezar por uno mismo: aceptarme, conocerme, saber qué quiero, que necesito, cuáles son las fortalezas y debilidades y aprender a comunicarlo al otro. Si alguien ha terminado con su pareja debe hacer su duelo, su cierre y dejar pasar el tiempo”. Las bases de una buena relación“Si nos damos cuenta que la gran base es aprender a comunicar al otro lo que nos pasa, las mujeres comenzaremos a tener más confianza en nosotras mismas. En nuestros días también vivimos con un gran tabú creado a partir de la imagen y de lo visual, lo que nos lleva a seguir arrastrando inseguridades con respecto de nuestro cuerpo. Siempre estamos comparándonos con las modelos de las publicidades que son todas ‘perfectas’, la buena comunicación permite que la mujer tenga seguridad dentro de la pareja. Si hay buena comunicación entre los dos, puede que tenga unos kilitos de más o ser muy flaca, pero estar segura de que mi pareja está emocionalmente conectada conmigo”.La lice
nciada Ilga Gunther es sexóloga y psicóloga. Su mail de contacto es [email protected]





Discussion about this post