POSADAS. Medio millar de comerciantes y empleados de comercio marchó ayer por las calles del microcentro posadeño, en rechazo al aumento de alícuota del Impuesto a los Ingresos Brutos (IIBB) y tasas municipales.Hubo adhesiones en San Vicente e Iguazú a la manifestación, mediante expresiones públicas con bocinazos y cierre de locales.Hacía tiempo que la organizadora, la Cámara de Comercio e Industria de Posadas (CCIP), no salía a manifestarse. Ahora, lo hicieron denunciando un “ahogo impositivo” provincial y municipal.A pesar de que esperaban que alguna autoridad recepcionara el documento suscripto -ya que Maurice Closs atendió sólo a la oficialista Confederación Económica de Misiones (CEM)- se desconcentraron pasado el mediodía sin que algún funcionario de tercera línea los haya escuchado y con más enojo del que llevaron hasta la plaza.Tal como lo anticiparon, hubo apoyo del Centro de Empleados de Comercio de Posadas, con la presencia del secretario adjunto, Pablo Achingo, y algunos directivos más del gremio.Reclamo pacíficoCerca de las 11 de ayer, con una temperatura cercana a los 40º de sensación térmica, se inició la marcha desde la sede de la Cámara hacia la plaza 9 de Julio, encabezada de un gran cartel que rezaba “No al aumento de impuestos”. En la intersección de Bolívar y San Lorenzo, comerciantes de la zona ya se habían congregado de manera ruidosa con pirotecnia y bocinas para marchar por la peatonal posadeña.Entre los asistentes hubo comerciantes nuevos y con muchos años de trabajo en sus rubros, titulares de tradicionales inmobiliarias y algunas agencias de autos.Portaban carteles que decían “Basta de impuestos abusivos que nos perjudican a todos”. Hubo también algunos cánticos como “No al aumento”; “Salí Mauri, no tengas miedo”. Una vez en el principal espacio público de la ciudad, frente a la Rosadita, una columna de 30 policías custodió el acceso a la Casa de Gobierno y colocó una cinta a metro y medio de la puerta principal para separar a los manifestantes de la entrada a la sede gubernamental.Mientras la marcha avanzaba, hubo locales comerciales que cerraban sus puertas en adhesión como también otros que fueron indiferentes a la convocatoria. Lo que sí hubo, fue una fuerte presencia del afiche principal que decía “No al aumento de impuestos” en la mayoría de las vidrieras de los negocios.Con Norma Blanco (presidente de la CCIP) como continua vocera de la manifestación, se leyó el documento que se entregó a la Mesa de Entradas del gobernador Maurice Closs, ya que el subsecretario de Seguridad y Justicia, Julio Lenzken (que anticipó con la Policía que los recibiría), finalmente no atendió a los comerciantes ni recibió el petitorio. Esa actitud, desembocó en una fuerte crítica de los manifestantes.“Que se vayan, que se vayan”, comenzaron a gritar los comerciantes y empleados para avanzar hasta la puerta de la Casa de Gobierno, donde la Policía calmó los ánimos “Estuvimos esperando en la galería con mucho calor, no nos recibieron. Nos parece una falta de respeto que no reciban a representantes de un sector muy importante de la sociedad. Ya nos hicieron esperar muchos años. No nos reciben, no nos escuchan. Cuando venimos a su casa, no nos reciben, es una falta de respeto”, dijo al respecto Mario Ortigoza, vocal de la Cámara.Entonces, desde la directiva de la CCIP se dejó en claro que ahora piden ser atendidos por el propio Closs, sin intermediarios de menor rango y habiéndole solicitado audiencia en dos oportunidades, sin éxito aún.“Nos obligan a salir”Al término de la marcha, Norma Blanco aseguró a PRIMERA EDICIÓN que no fueron recibidos por el Gobierno “porque hacen la fácil. Venimos permanentemente racionalizando los gastos. Trabajamos con proyección, con planificación y sabemos que al caer las ventas, eficientizamos los recursos, aun debiendo realizar recortes en los gastos. Eso le pedimos al Estado, y no vemos que lo haga. Que se dejen de lado los gastos improductivos, que nos ayuden a combatir el comercio informal, que amplíen la base de contribuyentes y hasta podrían bajar los impuestos. Al subirlos, dejan más gente fuera del sistema, dañando al comerciante y al mismo Estado”, advirtió.La presidenta de la CCIP fue consultada si aún tienen esperanza en que el Gobierno provincial dé marcha atrás con el impuestazo. “Somos optimistas a pesar de todo, porque lo único que queremos es trabajar. Al gobernador, nuestros legisladores, concejales, los escuchamos mientras hacen campañas políticas y se prestan al diálogo previo a las elecciones. Ahora, les pedimos que se involucren, vean la realidad y nos ayuden a poder cumplir con nuestras obligaciones, que podamos trabajar, generar empleo”.Blanco agradeció además, el apoyo de otras cámaras: “Recibimos muchísimas adhesiones, de los que encabezan un kiosko en un barrio hasta los comercios que llevan 40 años en nuestro medio. Fue el afecto de la gente, porque es una defensa del conjunto. El Gobierno no tiene problemas financieros, se despierta y está tranquilo con su día a día. Nosotros nos despertamos sin saber si podremos cumplir con nuestros compromisos, si deberemos suspender empleados o si podremos comprar mercaderías. No somos quejosos. Nos obligan a salir porque sino deberemos bajar las cortinas y dejar a gente sin trabajo”, dijo la dirigente.Finalmente, aseguró que si hubiera menos impuestos, los precios serían más bajos en los comercios. “El aumento de los impuestos va trasladado directamente a los precios. Y no nos pueden decir que no nos importa. Nos importan los clientes, porque los tenemos que proteger. No nos hace ninguna gracia aumentar precios, porque sabemos que se venderá menos. Nos suben los impuestos y nos empujan a la ilegalidad No está en nuestro espíritu una rebelión fiscal, pero queremos que nos llamen, que no nos castiguen con más impuestos”, dijo.




Discussion about this post