PRETORIA, Sudáfrica (Medios Digitales). El hombre que dedicó toda su vida a dignificar a su nación no fue capaz de mantener unida a su familia. La apertura de las últimas voluntades de Nelson Mandela, impecable fuera de casa pero muy controvertido dentro, cierra el último capítulo de una lamentable guerra entre parientes. Su fortuna, que no es menor, será repartida entre ellos, sus colaboradores políticos y aquellas instituciones en las que se formó como uno de los líderes fundamentales del siglo XX.“Tata Madiba”, como le llamaban los suyos, deja una jugosa herencia valorada en 46 millones de rands (3,05 millones de euros), según han anunciado los custodios de su testamento, el ex abogado y amigo íntimo de Mandela, George Bizos, y el juez Themba Sangoni. En ese reparto se incluye un intangible: los beneficios futuros de los derechos de autor y la muy rentable gestión de su legado, incluido su museo y las casas en las que residió, visitadas por miles de turistas. El reparto del dinero se comunicó por teléfono, uno a uno, a todos los herederos. Por primera vez todos lo dieron por bueno.El reparto de sus últimas voluntades ha sido muy polémico porque hay demasiadas personas que nunca se acercaron a Mandela en vida salvo cuando buscaban algún interés económico. El propio “Madiba”, en su libro “El largo camino hacia la libertad”, reconoce que su familia siempre quedó en un segundo plano porque dedicó el 100% a su lucha política.Mandela se casó tres veces. Por ahí ensanchó la familia política y crecieron los problemas.Además, han muerto tres de sus hijos y una nieta, lo que complicaba aún más ese documento.Mandela, que falleció el pasado 5 de diciembre, redactó su testamento el 12 de octubre de 2004, e hizo su última enmienda al texto en 2008, según informa Efe. El documento original estaba escrito a mano en folios A4, la misma fórmula que usó en 1996 para decidir que sus huesos y los de sus hijos descansarían en Qunu y no en Mvezo, una decisión que sigue dividiendo a los suyos. La copia mecanografiada de cuarenta páginas es la que se ha publicado, para que nadie pueda acusar al bufete de abogados de opacidad.Además de a sus parientes, Mandela lega parte de su patrimonio a sus colaboradores más cercanos en los años oscuros del Apartheid, a las instituciones educativas en las que se formó y a su partido, el hoy gubernamental Congreso Nacional Africano en manos del cuestionado Jacob Zuma.




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