COMANDANTE ANDRESITO Y SAN ANTONIO. El norte provincial sigue siendo una de las zonas más perjudicadas por la desinversión y falta de mantenimiento de las redes por parte de la empresa mixto estatal Emsa: desde el domingo pasado se han sufrido en la zona rural y también en la urbana prolongados cortes de energía como consecuencia de la caída de postes generando numerosas dificultades y cuantiosas pérdidas entre los usuarios.Años de desinversión“Los postes ya han cumplido su vida útil hace rato”, expresó un operario de Emsa que prefiere mantener en reserva su identidad por temor a represalias, “si vamos a lo real, hace por lo menos seis u ocho años que deberían haber sido reemplazados, están podridos en sus bases”.“Nosotros esto ya lo hemos advertido infinidad de veces, pero no nos proveen de los recambios necesarios, muchas veces ni fusibles tenemos. Ahora estamos viviendo las consecuencias y prácticamente todos los días tenemos que reemplazar o encuadrar algunos postes”.Y así fue esta semana, las cuadrillas de operarios yendo de un paraje a otro tratando de tapar los baches que producen tantos años de descuido. Los materiales, en estos casos los postes, no resisten más, y ante ráfagas de vientos que no deberían hacer mella, caen, provocando rotura de cables y largas interrupciones que son sufridas por los usuarios.Consecuencias de los cortesEste verano ha registrado una de las olas de calor más prolongadas de las que se tenga memoria en el norte y si a eso le sumamos que debido a los cortes de energía eléctrica, no se puede disponer de ventiladores, heladeras y a veces hasta de agua para consumos la situación se agrava.“Imagínese con este calor, volver del rosado y no poder tomar una agua fría”, graficó Norberto Hoffman a este matutino, “40 grados a la sombra y uno vuelve a su casa y tiene que tomar agua a temperatura ambiente, si es que tiene agua porque cuando los cortes se prolongan más de ocho o diez horas ni siquiera podemos tener agua, el tanque se vacía y no hay como bombear”.Roberto Schneider, también colono, relató su experiencia: “Nosotros habíamos carneado un animal para toda la familia el día sábado, el domingo estuvimos todo el día sin luz, el lunes apenas tuvimos suministro durante algunas horas, el martes otra vez cortes, el miércoles y jueves lo mismo, así es imposible, y si la carne se echa a perder ¿Quién nos paga?”, dijo contando lo que vivió la semana pasada.Capital provincial del grupo electrógenoLos habitantes de San Antonio y Andresito, tomando con humor la desgracia, se disputan este título, pues la única manera de mantener el suministro constante es recurriendo a los generadores a combustible, que a pesar de su alto costo de generación suelen evitar pérdidas mayores. Así es que prácticamente todos los comercios urbanos disponen de uno y en gran parte de la zona rural también se han proveído de estos artefactos.“Es imposible trabajar con el suministro que brinda la empresa, la inversión en un generador la decidimos luego de tener que tirar mercaderías en varias oportunidades. Un grupo electrógeno como para nuestro comercio oscila en los 10 mil pesos, y consume aproximadamente dos litros de nafta por hora, pero a pesar del costo, si uno no tiene puede llegar a perder mucho más en mercaderías, ya nos ha pasado y no queremos que se repita”, explicó a PRIMERA EDICIÓN Juan da Cruz. “Lo que no entiendo”, adosó Elena, su esposa, quien también tiene comercio, “es como a pesar de las largas interrupciones, las boletas llegan cada vez más saladas, nos cobran como si tuviéramos luz todo el mes, hay manifestaciones y escraches por el aumento del boleto en Posadas, pero por los tarifados de Emsa nadie dice nada”.




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