POSADAS. Un mecánico identificado como Antonio Da Silva, de 43 años, falleció prácticamente en el acto tras recibir una fuerte descarga eléctrica. No obstante, desesperada y angustiada por la situación, su pareja intentó trasladarlo al hospital en taxi. El chofer accedió y al notar que el hombre que llevaba en su vehículo estaba sin vida, decidió detener la marcha de inmediato y avisar a la Policía. El dramático episodio se registró ayer poco después de las 18 en inmediaciones a la intersección de las avenidas Martín Fierro y Santa Catalina de la capital provincial. Una vez en la escena, los efectivos establecieron la secuencia de los acontecimientos y realizaron pericias en el rodado involucrado y posteriormente en el taller de la infortunada víctima. En ambos lugares y encabezando las medidas de rigor estuvo presente el juez de Instrucción subrogante, Marcelo Cardozo. En base a las primeras averiguaciones de los pesquisas, se pudo determinar que a las 18 el mecánico se hallaba manipulando en su taller (ubicado en Martín Fierro casi Tomás Guido) un artefacto para alineación y balanceo, cuando recibió una fuerte descarga eléctrica. El médico policial de turno estimó que el fallecimiento por electrocución se produjo casi de forma instantánea. Pero la esposa de Da Silva decidió trasladarlo igualmente al hospital en un taxi. Al recorrer unas dos cuadras el trabajador del volante se dio cuenta que el hombre estaba ya sin vida, por lo que decidió detener su marcha y notificar a las autoridades. A prima facie se pudo establecer que la máquina para alineación y balanceo tendría un defecto en el aislamiento o conductividad del mecanismo de circuito eléctrico (pérdida), lo que no habría sido advertido por la víctima, quien recibió la mortal descarga, precisó un portavoz del caso. Dos clientes habrían sido testigos de esta desafortunada situación.





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