POSADAS. Mientras el sol baja en el horizonte y el intenso calor que sometió a los poblados de la tierra colorada comienza a menguar, en San Ignacio, Concepción de la Sierra, Campo Viera, Apóstoles, Loreto, Santo Pipó… niños, jóvenes y no tanto que durante el año dedicaron algunas horas a la gran fiesta del Carnaval se reúnes en los paseos públicos para ultimar detalles de los pasos y ritmos con los que durante las próximas semanas dejarán atónitos a quienes digan presente alrededor de los corsódromos, algunos un poco más improvisados que otros.Esta celebración que, probablemente, tiene su origen en fiestas paganas, como las que se realizaban en honor a Baco, el dios del vino, las saturnales y las lupercales romanas, o las que se realizaban en honor del buey Apis, en Egipto, encontró en la región un sinnúmero de adeptos que después de cada cuaresma danzan hasta el amanecer sin recibir retribución alguna.Según algunos historiadores, los orígenes de las fiestas de Carnaval se remontan a las antiguas Sumeria y Egipto, hace más de 5 mil años, con celebraciones similares en la época del Imperio Romano, desde donde se difundió la costumbre por Europa, siendo exportado a América por los navegantes españoles y portugueses que la colonizaron a partir del siglo XV.Se supone que el término carnaval proviene del latín medieval “carnelevarium”, que significaba “quitar la carne” y que se refería a la prohibición religiosa de consumo de carne durante los cuarenta días que dura la cuaresma.En la Edad Media, tan inflexible en los ayunos, abstinencias y cuaresmas y con persecuciones a quienes no respetaban las normas religiosas, sin embargo, renació el carnaval y se continuó la tradición hasta la actualidad en muchos lugares del mundo. En la España de la época de la Conquista y la Colonia ya era costumbre durante el reinado de los reyes católicos disfrazarse con el fin de gastar bromas en los lugares públicos. Más tarde, en 1523, Carlos I dictó una ley prohibiendo las máscaras y enmascarados. Del mismo modo, Felipe II también llevó a cabo una prohibición sobre esconder el rostro con elementos ricamente decorados. Finalmente, fue Felipe IV quien restauró su esplendor.En Argentina la celebración tiene una gran importancia y se realiza de acuerdo a la región geográfica cultural. Así, en el noroeste andino, el carnaval señala la subsistencia de antiguas tradiciones indígenas pertenecientes a la civilización andina prehispánica. Los hitos más importantes dentro de las ceremonias son el desentierro y el entierro del diablo.Mientras que en la región mesopotámica, limítrofe con Brasil y Uruguay, existen importantes celebraciones en un estilo similar al brasileño, aunque con elementos de la cultura rioplatense, como el candombe. Ultimando detallesEn San Ignacio los tradicionales Carnavales Departamentales se llevarán a cabo el 7 y 8 de febrero, mientras que el provincial se espera para el 21 y 22 del mismo mes, con la participación de importantes escolas.Apóstoles, en tanto, inicia su fiesta unos días antes, el fin de semana del 31 de enero y 1 de febrero, para repetir el encuentro el viernes y sábado siguiente, en la avenida Centenario, detrás de la capilla Cruz de los Milagros.Mientras que en Campo Viera el 7 de febrero, a las 21, será el inicio del espectáculo, sobre Avenida del Té, frente al patio La Morocha, con cinco comparsas, “Progresaba”, “Monte Verde”, “Complejo Samba”, “Sol y Luna” e “Itá Verá”; desfile que se repetirá el 14 y 15 del mismo mes. “Bahiana” y “Maringá”, de Concepción de la Sierra, por su parte, saldrán a brillar al sambódromo de la avenida Barrufaldi el 1, 8 y 15 de febrero.Definitivamente, los próximos fines de semana serán para bailar al son de tambores y cajitas a lo largo y ancho de la provincia, mayoritariamente con entradas populares, de alrededor de 30 pesos.




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