POSADAS. En el Centro Educativo Polimodal (Cep) 6 de Fátima comenzó el ciclo de Tutorías, con una particularidad: implementaron la incorporación de alumnos regulares y ex estudiantes destacados para colaborar en las clases. “Ellos (alumnos y ex) tienen más llegadas con los chicos, entonces decidimos aceptar su colaboración para que los estudiantes se motiven más”, indicó la directora del establecimiento educativo Irene Hernández. Este sistema fue incorporado hace dos años y según comentó la directora tiene mucho éxito, porque los estudiantes que enseñan son los mejores en sus clases, pero además comparte el mismo diálogo con quienes vienen a las tutorías. “La conexión es otra, además esta figura sirve para revalorizar al estudiante, hay chicos que después dicen que quieren seguir estudiando en la facultad, porque un ex alumno lo hace y esas cosas son muy importantes, porque es uno de los objetivos de los docentes”, aseveró. Hernández aclaró que los ex estudiantes solamente acompañan la labor de los docentes “y no están al frente de ninguna clase, y eso quizás es mejor aún para la comunicación con los demás chicos”. “La escuela incorporó hace cinco años las tutorías, en principio fue con docentes que desempeñaban ad honorem, ya que no había pago. Los profesores que fueron pioneros en ésta actividad tutorial son Esteban Rolón, Andrea Paniagua y Maximiliano Cabrera”, contó la directora, quien además agregó que los dos primeros años fueron trabajos voluntarios, ya que vieron la necesidad de darles un poco más de ayuda a los estudiantes de la zona para que puedan rendir de manera satisfactoria sus aplazos. ContenciónEl Cep 6 se encuentra en pleno corazón del barrio Fátima y cuenta con una matrícula de alrededor de 500 alumnos regulares. “Es una zona complicada, con un contexto social bastante especial, en el sentido que los chicos tienen muchas tentaciones a la vista y alcance de sus manos. Por eso es muy destacable el trabajo que se hace en la escuela. El ciclo de tutorías comenzó esta semana y hasta el momento son unos ochenta chicos que asisten a las clases”, indicó Hernández. Lo que más sorprendió a la docente es que “hay muchísimos niños que vienen a la escuela a tomar un tereré o simplemente a estar ahí. Eso muestra a las claras de la falta de contención, porque ellos ven la escuela abierta y vienen a compartir algo con los docentes o demás alumnos; prefieren estar ahí antes que en otro lado”.“Las demandas pedagógicas en procesos de estudios, han sido atendidas satisfactoriamente y día a día se realiza un trabajo minucioso en la implementación y desarrollo de las mismas.En muchos casos por demandas especiales se han realizado tutorías personalizadas, por ejemplo en casos de alumnos con dislexia, retraso madurativo y problemas visuales, entre otros”, aseguró la docente, quien además destacó el trabajo de los padres, “ya que su apoyo y compromiso que los padres han alcanzado respecto a este proceso de Enseñanza – Aprendizaje. Ellos acompañan a sus hijos en el estudio, porque saben que las tutorías no empiezan y terminan en la escuela, sino que continúan en la casa, dedicando el tiempo al estudio”. “La verdad es que estamos muy contentos con este nuevo inicio de las tutorías”, cerró la docente.





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