POSADAS. La Justicia no pierde las esperanzas de poder resolver el enigmático homicidio de la estudiante Lucía Maidana, agredida a mazazos y quemada cuando aún agonizaba el 6 de abril del año pasado, en el departamento que alquilaba en una pensión del barrio Villa Urquiza.Los investigadores avanzaban en la realización de una autopsia psicológica para conocer detalles de la personalidad de la víctima y de alguna manera, determinar si pudo haber conocido o salido con alguien sin que sus allegados estuvieran al tanto.Se trata de una nueva pista que, en caso de cobrar verosimilitud y sustento, podría cambiar definitivamente el rumbo de la investigación.Surge a partir de un dato científico pero por el momento se trata de una teoría, de una hipótesis de trabajo. Hay un resultado de ADN incompleto realizado sobre una muestra de semen que pudo haber sido anterior al asesinato de la joven -se habla de 24 o más horas-. Es decir, pudo ocurrir, porque no es descabellado, que ella estuviera con una persona un día antes y que quedaran vestigios de esa relación en su cuerpo.Si la teoría cobra fuerza, cambia radicalmente el ángulo de la investigación, porque los detectives estarían ante un asesino que la mató probablemente para ocultar un robo, por despecho o una venganza vaya a saber porqué motivo. Es decir, quedaría excluida de escena la supuesta violación, lo que en cierto modo explicaría el hecho de que la estudiante estuviera vestida cuando la encontraron sin vida.En este sentido, trascendió que una perito psicóloga de la Policía analiza por estas horas cada uno de los detalles del crimen, las actividades de la víctima, su forma de pensar y actuar; y el testimonio de sus amigas y familiares.El manual de medicina forense establece que “la autopsia psicológica es un estudio retrospectivo indirecto de la conducta, personalidad y estado emocional previos al fallecimiento de la persona”.Quizás allí, en el análisis de la personalidad de la víctima, pueda aparecer un detalle desapercibido en un principio que ayude a develar el enigma que pesa sobre la muerte de esta joven de 24 años.No es lo mismo investigar el caso con la teoría de la violación que hacerlo con ella fuera de escena. La primera presupone el perfil psicopático de un criminal que asesta dos mazazos en la cabeza a una mujer indefensa; la conduce hasta una habitación para someterla a sus más depravados instintos; luego la quema e intenta incendiar el departamento donde ocurre todo esto (incluso hubo quienes aseguraron que quiso hacerlo volar pero la garrafa no estalló porque estaba vacía).La segunda parece simplificar más esa personalidad, más cercana a la de un ex convicto que a la de un delincuente común. En este caso, parece más sólido hablar de un hombre que asestó dos mazazos a la víctima y creyéndola muerta, pretendió borrar todo tipo de huellas quemando el cuerpo y el departamento.En ambos casos, la hipótesis de un presunto autor ideológico no es para nada descabellada. La Justicia efectuó la reconstrucción del hecho y pudo determinar que el atacante actuó con celeridad. No estuvo más de seis a diez minutos dentro del departamento, quizás consciente de que no había nadie más en el inquilinato pero que alguien podía llegar en cualquier momento.Además, Lucía mantuvo contacto vía celular con una amiga no mucho antes de ser atacada a mazazos.La brecha entre el crimen y la llegada de los primeros testigos no es amplia. ¿Fue casualidad o planificado que el asesino actuara con rapidez? ¿Sabía que Lucía estaba sola en el inquilinato? ¿Ella le abrió la puerta o el atacante logró engañarla?Al parecer, Lucía recibió los mazazos en la cabeza cuando estaba de espaldas, junto a la mesa de la pequeña sala-comedor.¿Buscaba algo en su cartera o se dio vuelta a recoger algo de la mesa? Interrogantes que, por el momento, no tienen respuestas certeras por parte de los investigadores, pero siguen trabajando en busca de una pista que los conduzca a la identidad de el o los asesinos de Lucía Maidana.La causa está radicada en el Juzgado de Instrucción 1 de Marcelo Cardozo. En la misma trabajan la Dirección de Investigaciones y Delitos Complejos de la Policía de Misiones y la Secretaría de Apoyo a Investigaciones Complejas (Saic).Dice un viejo adagio detectivesco que “el tiempo que pasa es la verdad que huye”, pero toda regla tiene su excepción. Ojalá esta causa sea una de ellas.





Discussion about this post