POSADAS. Hubieran dado la cara el martes, para despejar la ola de rumores e informar correctamente a los miles de usuarios, que ayer se movieron desorientados entre las tarifas viejas y el nuevo boletazo. Pero no, recién salieron a hablar con los hechos consumados y después de que las críticas por su accionar se multiplicaran. Gran parte de ese rechazo circuló por las redes sociales, donde estalló la bronca.La presidenta del Concejo Deliberante de Posadas, Maggie Solari, a cargo del Ejecutivo por la ausencia de su titular fue, por lejos, la funcionaria más cuestionada. Ella defendió su decisión argumentando que la inflación pesó a la hora de ponerle la firma al decreto con el que se dio luz verde al aumento. Claro, invocó a la inflación que supuestamente afecta a los empresarios, no a la que carcome la billetera de los capitalinos. “En un proceso inflacionario como el que vivimos, la suba del boleto fue inevitable”, dijo sin inmutarse y su falta de sensibilidad no extrañó, ya que desde la presidencia del deliberativo se ocupó más por mostrar sumisión y obsecuencia a los popes del oficialismo que en las necesidades de los ciudadanos. Seguramente Solari pagará un alto costo político por ningunear el repudio de los pasajeros hacia el tarifazo, pese a que minimizó las consecuencias para su futuro político: “El costo político es inherente a nuestra responsabilidad”, le dijo a una radio posadeña.“Este era un trabajo que en su momento ya hizo la comisión que integran los tres intendentes, más el subsecretario de Transporte de la provincia y el empresario Zbikoski. Esa comisión hizo el estudio que arrojó estos números y que después suspendió el gobernador. Lo importante que es ya estaba hecho el estudio. El país atraviesa un proceso inflacionario y esa suba se tenía que dar. En esa comisión se trabajó que esto tuviera el menor impacto posible en la sociedad. Se trabajó en que esto fuera lo mínimo indispensable”, añadió. En realidad, el impacto será enorme para la gente y redundará nuevamente en un rentable negocio para el Grupo Z, que maneja el monopolio del transporte de pasajeros en el departamento Capital.Para rematar su apreciación del boletazo, opinó sobre la decisión del intendente de Candelaria, Carlos Flores, de no firmar el incremento del pasaje: “Si Flores no está dentro de este sistema, está fuera. Volverá a ser un transporte de media distancia, y seguramente si entra en la otra normativa, yo apostaría decir que la tarifa va ser sensiblemente más cara”. Si esto no es un apriete y una intromisión en la autonomía de otro municipio, se le parece bastante.Flores le dijo a PRIMERA EDICIÓN el martes por la noche, que para firmar el boletazo, el Grupo Z primero debía cumplir con las frecuencias en su municipio, también transportar a los pasajeros de manera digna e invertir en infraestructura. Ayer volvió a repetir su postura.“Estamos haciendo consultas con los vecinos para saber qué servicio necesitan. Porque hoy la gente sube en los barrios, baja en el centro de Candelaria, sube a otro colectivo, en la ruta ese colectivo va parando, después hay que bajar de nuevo en la estación de transferencia para embarcarse hacia Posadas y eso demora más de dos horas”, apuntó ayer el alcalde de la antigua capital misionera a Radio Libertad. Otro de los que dio la cara con la brasa ardiendo en la mano de los usuarios fue José Moglia, secretario de Gobierno de la Municipalidad de Posadas. “Lo que ha hecho la presidenta del Concejo Deliberante fue ratificar el cuadro tarifarlo en el cual había unanimidad de partes. La intendenta a cargo al igual que el intendente de Garupá decidieron que la oportunidad era ahora dado que las condiciones se dieron tiempo atrás”, justificó con el mismo libreto que Solari el golpe al bolsillo de los pasajeros al hablar con una emisora radial. Ni siquiera se detuvo en el rechazo y el malestar de la gente, sino que dio un paso más: advirtió que sería el 17 de abril la fecha en la que empezaría a regir el pago diferenciado del boleto entre quienes tengan la tarjeta del SUBE y los que no. “Si la fecha tiene que modificarse, se modificará, porque tiene que ver con la cantidad de personas que cuenten con la tarjeta. Necesitamos una cantidad de inscriptos mayor al 80% de la población, es decir unas 80 mil personas. No queremos generar molestias al vecino”, añadió. Eso de no querer generar molestias al vecino no queda claro si es para reír o para llorar.“Tenemos el compromiso de hacer el seguimiento de la tarjeta SUBE y tomar la decisión de prorrogar o no el pago diferenciado. Hasta ahora la predisposición de las personas para tramitar y gestionar la SUBE fue la mejor. Seguiremos monitoreando esto”, remató. Si el monitoreo es tan deficiente como todo el que está relacionado al sistema metropolitano de transporte, sabemos muy bien cómo sigue la historia.El otro alcalde que le dio luz verde al boletazo fue Ripoll. En su tierra, Garupá, hubo todo una teatralización: se dijo que los concejales analizarían las tarifas y hasta se habló de una “pelotita ardiendo” lanzada a la comuna por la administración Closs. Sin embargo, mientras se hacía trascender esto, el intendente firmaba el decreto, el lunes 20. Se trata de otro acto de sumisión de Ripoll que en su momento amagó con abrir el juego para que otras empresas presten el servicio interbarrios de Garupá y finalmente se lo entregó al Grupo Z. Ahora, vuelve a darle una mano al monopolio, siendo que sus vecinos, que en su mayoría trabajan en Posadas, son los que deberán pagar el pasaje más caro de la provincia.Acciones de la multisectorialReunidos en la sede de ATE, en coincidencia con el día de entrada en vigencia del boletazo, las organizaciones sociales y gremiales definieron junto a los ediles una serie de medidas que comenzarán a poner en prática de manera inmediata en la Justicia y en los barrios y no descartaron la posibilidad de individualizar sus protestas en las figuras principales del boletazo.En primer lugar, se acompañarán las presentaciones de recursos de amparo para buscar frenar la suba. Sería entre hoy y mañana (ver recuadro).El 27 de enero se realizará una volanteada en la Estación de Transferencia de Miguel Lanús y una acción similar en diferentes barrios de Posadas, Garupá y Candelaria, para lo cual, además de la Corriente Clasista y Combativa y el CTD Aníbal Verón, se invitó a las comisiones vecinales para sumarse especialmente a la juntada de firmas contra el boletazo.También se acordó la realización de una movilización el próximo martes 4 de febrero, que partir&aa
cute; desde el mástil ubicado en la intersección de las avenidas Mitre y Uruguay, de Posadas.“Descontento” en la renovaciónUn sector del oficialismo realizó ayer una conferencia de prensa para repudiar la suba del boleto. Fueron los subsecretarios Amelia Baez (DDHH) y Francisco Perié (Turismo), entre otros, los que encabezaron la postura con duras críticas a Maggie Solari, firmante del decreto del aumento.Baez y Perié forman parte del grupo político más cercano al ministro de Coordinación de Gabinete Ricardo “Pelito” Escobar, quien sigue sin digerir la ida de Solari de su sector. Este dato dejó en dudas si la postura contra el aumento no se trató de una movida destinada a pasarle factura a la ex compañera de agrupación más que una preocupación por los intereses de los misioneros.Desde el Movimiento Peronista Renovador, se anticipó una presentación judicial y todo parece apuntar contra Maggie Solari, por no haber convocado a audiencia pública para definir el aumento.Usuarios con broncaDe la recorrida de este diario por las distintas paradas de colectivos, se escuchan los mismos reclamos de los usuarios sobre la calidad del servicio. Barrios sin servicio desde horas de la tarde por “razones de seguridad”, como ocurre en A-4; falta de frecuencias nocturnas en otras zonas como Nemesio Parma, Itaembé Miní. Y el pedido de más frecuencias en horas pico para evitar viajar “como ganado”.Sobre todo hubo gran coincidencia de los consultados: la suba del boleto no hace más que golpear duro a la economía de los hogares, especialmente de trabajadores que utilizan el transporte público hasta cuatro veces por día, que significarán 16 pesos por jornada, casi 100 pesos por semana. Ni hablar del peso que significan esas cifras para desocupados o familias con niños en edad escolar o personas con problemas de salud.Si los funcionarios como Solari recorrieran las paradas de igual modo y escucharan los testimonios, tal vez la realidad sería distinta. “De espaldas a la gente”Claudio WipplingerDiputado provincialEl legislador Claudio Wipplinger aseguró que “el gobernador dio el aumento e hizo una suspensión para sacarse la responsabilidad de encima. Es una vergüenza, porque él debe resolver los problemas, no patearlos para otro lado. Él (por Maurice Closs) fijó el aumento, cerró el acuerdo e intentó desviar la atención sobre su responsabilidad. Lamentablemente Maggie Solari avaló y acompañó el aumento dado por el gobernador, de espaldas a la gente y a favor de los negociados con los grandes monopolios y alejados de todo lo nacional y popular”. Se lamentó que “hasta que no haya una decisión política de querer tener un costo razonable, lamentablemente los monopolios van a seguir subiendo las tarifas porque están autorizados por el Gobierno”. Calificó de “verso y circo montado históricamente” las supuestas exigencias que las comunas hacen al Grupo Z. “Las empresas prestan esta calidad de servicio porque el Gobierno lo permite y acompaña en este juego. Acá hay una responsabilidad política y el circo se monta año tras año, de épocas donde había dos grandes partidos que manejaban el Concejo y luego veías en las campañas de esos partidos que tenían colectivos del monopolio”. “Pensé que habría diálogo”Alberto BarrosSacerdoteEl Vicario Episcopal para la Caridad, Alberto Barros, aseguró que no esperaba el boletazo. “Pensé que iba a haber algún ámbito de diálogo, de escucha por parte de las autoridades sobre lo que piensa la gente, lo que piensan nuestros sectores más populares. Espero y mantengo la esperanza que se abran los canales institucionales para que se trate de manera auténtica, sincera y honesta el tema de los pasajes”, dijo.Sobre los mecanismos de expresión del pueblo, dijo que más allá de las formas de cada sector“creo que el poder político, los gobernantes deben tener un odio muy abierto para la voz del pueblo. No soy ni político ni gremialista, soy sacerdote, apuesto a que, quien tiene la capacidad de conducir como de quien gobierna, de verdad abra el oído y el corazón sobre todo a la gente de nuestros barrios”.Sobre la transparencia de las decisiones de aumento de boleto, opinó: “Mirando desde afuera, como ciudadano, uno tiene la impresión que se tomaron decisiones sin escuchar a la gente y es el gran error que puede cometer alguien que gobierna o tiene a cargo decisiones que afectan a los más pobres, a los últimos”. “Queremos un mejor servicio”Carlos FloresIntendente CandelariaEl alcalde de Candelaria aseguró que no firmó porque no lo llamaron ni lo convocaron a una reunión. “Seguramente saben mi postura: la empresa tiene que brindarnos un servicio mejor y en eso fui muy claro desde el primer día”, afirmó Carlos Flores.Sobre los problemas, confirmó que “me reuní con la empresa el lunes, hice algunos planteos y me pidieron que lleve todo lo que Candelaria necesitaba para ver si ellos podían y cumplir. Pero para nosotros no se trata de si puede o no, sino que cumpla con la concesión”.Sobre la SUBE, ratificó que siguen sin lugar para sacar ni recargar la tarjeta en esa comuna. “No puede ser que un vecino de Candelaria que quiera recargar, tenga que ir hasta Posadas”, acusó para pedir refugios, cambio de unidades para los barrios porque “son una vergüenza, llueve adentro, no abren las ventanillas”.“No queremos que haya que tomar tres colectivos para viajar a Posadas, queremos viajar directo”, exigió Flores, quien confirmó la convocatoria al Concejo Deliberante para determinar las tarifas del servicio. “Es un escándalo”Isaac LenguazaPAySEl titular del partido Agrario, Isaac Lenguaza, también repudió el aumento: “Quien dice que al grupo Z no les cierran los números, miente descaradamente, y no podemos avalar ni tolerar una mentira que está a la vista de todos y que además empobrece a los misioneros”.El además ex presidente del Colegio de Abogados de la provincia de Misiones recordó que “el grupo monopólico recibió más de mil seiscientos millones de pesos en subsidios nacionales para todas las firmas que pertenecen al grupo en los últimos nueve años; y pese a esto, cuentan con la complicidad de las autoridades provinciales y locales para seguir exprimiendo a las familias trabajadoras, que tienen al boleto de colectivos como un costo fijo inevitable y pesado”“Dicen que autorizaron la suba del boleto para mantener el servicio y porque es evidente el proceso inflacionario. Yo me pregunto cómo le van a explicar a una familia humilde que la inflaci&oa
cute;n se les reconoce a los millonarios pero no al pobre trabajador. Esto es un escándalo político, jurídico y social”, finalizó.





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