POSADAS. Tras la denuncia que la semana pasada hizo ante PRIMERA EDICIÓN una médica del ámbito local, se conoció ayer un nuevo intento de estafa por parte de un grupo que se hace pasar por una asociación civil dedicada a niños con capacidades diferentes.La misma modalidad que contó la profesional de la salud en la edición del último jueves fue la que quisieron aplicar los estafadores al comerciante Marcelo Hernández (46), dueño de “Óptica Posadas”, sobre San Lorenzo casi Santiago del Estero de la capital provincial.“Todo comenzó cuando me llamaron al teléfono fijo esta mañana (por ayer) de parte de un médico y me dijeron que estaban organizando una cena a beneficio de una asociación civil, que tenían el dinero para los pollos pero que les faltaba 250 pesos para el pan”, le contó Hernández a este diario minutos después del hecho. El evento teóricamente debía realizarse anoche en el club Sarmiento de Posadas.El comerciante aceptó colaborar prácticamente con la mitad de ese monto y pactó con su interlocutor en que alguien pasaría a cobrar el dinero por su local comercial. Sin embargo, Hernández sospechó y salió rápidamente hacia dicho club.“Cuando llegué, me dijeron que ahí no había nada por la noche y que incluso ya había venido otra gente a preguntar por lo mismo. Se ve que las víctimas son muchas”, relató el comerciante.Con la lógica bronca de verse burlado en su buena fe, Hernández aguardó la llegada del “cobrador”, que se presentó en su local cerca de las 11.30 de ayer.“Primero que nada le pedí para sacarle una foto. Él aceptó sorprendido. Ahí se quedó en la puerta y yo me fui para adentro, a llamar a la Policía. Se dio cuenta, se puso nervioso y me dijo que se iba al cajero y ya volvía. Yo le dije que no, que se quede, pero igual se fue”, narró el denunciante, quien no dio el brazo a torcer y entonces comenzó a seguir al muchacho y mientras le daba las coordenadas a la fuerza provincial.“Primero caminaba, pero después empezó a correr. Primero fue por Santiago del Estero, hasta Ayacucho, de ahí por Tucumán, dobló en Junín hasta Salta y regresó por Ayacucho. Ahí lo perdimos”, relató Hernández, quien acto seguido llegó a PRIMERA EDICIÓN y contó lo sucedido para evitar nuevas estafas.Como publicó este diario, la semana pasada un grupo de profesionales de la salud de una clínica posadeña fue engañado bajo la misma modalidad y, se supone, por el mismo grupo. En aquella oportunidad la estafa llegó a consumarse, nada más y nada menos que por mil pesos en efectivo.




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