POSADAS. Si bien el término conectividad siempre estuvo arraigado al ámbito de las telecomunicaciones y las nuevas tecnologías, hoy es muy común utilizarlo en el plano urbanístico con el sentido de unir, enlazar y conectar distintos puntos geográficos a partir de obras que permitan una mayor movilidad urbana.Es habitual observar in situ, a través de los medios de comunicación y desde otras estrategias para comunicar, por ejemplo los folletos institucionales, que se realizan obras de saneamiento, cordón cuneta, empedrado y asfalto en distintos sectores de la ciudad, donde se destacan distintos beneficios que van desde una mejor calidad de vida para los habitantes, mejor accesibilidad a los barrios, hasta llegar a lo que hoy comúnmente se denomina conectividad urbana.En el caso de Posadas, la gran expansión que se dio en los últimos años obligó a la comuna local a delinear acciones para estar a la altura de las circunstancias. Sin dudas, la capital misionera dejó de ser lo que era para transformarse en una gran ciudad.Es así que hace algunos años se puso en marcha el Plan Estratégico Posadas 2022, que se encuentra en pleno desarrollo y contempla entre sus principales ejes de gestión fortalecer la conectividad urbana.Según datos aportados por la Secretaría de Obras Públicas de la Municipalidad de Posadas, desde diciembre de 2007 a la actualidad, se ejecutaron obras de saneamiento, empedrado y cordón cuneta en una extensión aproximada a las 1.700 cuadras, divididas entre calles y avenidas que antes eran terradas.Otro dato relevante indica que en lo que va de 2013 ya se ejecutaron 180 cuadras de asfalto sobre empedrado, y de continuar con el mismo ritmo se podría estar muy cerca de las 200 para fines de diciembre.Además, aclararon que en principio el objetivo era concretar 100 cuadras durante este año, pero el alto rendimiento para producir mezcla de la planta asfáltica instalada entre febrero y marzo en Nemesio Parma, sumado a la llegada en tiempo y forma de los materiales, y la decisión del intendente Franco de redoblar el esfuerzo en materia de inversión, hizo que a esta altura se esté muy cerca de duplicar lo proyectado.Buscando conectividadPor otra parte, en lo que respecta a la conectividad este-oeste, se pensó a la avenida Centenario como una nueva alternativa de ingreso y egreso al casco céntrico. La comuna procedió a la pavimentación sobre el empedrado existente del tramo comprendido entre San Martín y Jauretche (aproximadamente 24 cuadras). En tanto que la EBY, se encargó del trayecto que une a ésta última con Eva Perón, en pleno corazón de Villa Cabello.Según informaron desde Obras Públicas, hasta el momento la iniciativa arroja resultados satisfactorios y expresaron que -si bien el flujo vehicular aumentó sobre la arteria, a la vez descomprimió de manera significativa el tránsito sobre las avenidas Tacuarí y López y Planes, por lo que entienden a esta obra como el ejemplo más reciente de conectividad urbana.En la misma orientación y con el mismo objetivo se encuentra la avenida Ituzaingó. En un principio se concretó el saneamiento, empedrado y cordón cuneta desde San Martín hasta Jauretche y recientemente se ejecutó (en conjunto con la Dirección Provincial de Vialidad) el asfaltado de dicho tramo, haciendo un total de 24 cuadras.Por otro lado, la avenida Martín Fierro también conecta los puntos este-oeste y cuenta con asfalto en determinados trayectos y empedrado en otros.En el mismo sentido, se pavimentaron 1.100 metros de la avenida 186 del barrio San Isidro, lo que consideran un gran acierto ya que el tránsito se volvió mucho más dinámico en la zona comprendida entre las avenidas Jauretche y Alicia Moreau de Justo (ex Ruta 213) y por la comunicación y accesibilidad que ahora existe entre los barrios ubicados en ese trayecto.Continuación del proyectoAsimismo, forman parte de la agenda de trabajo de la comuna, las obras a iniciarse próximamente sobre la avenida Santa Cruz.En relación a la conectividad norte-sur, desde el área municipal destacaron las obras de empedrado que está llevando a cabo Vialidad Provincial sobre la avenida Jauretche en la zona de Itaembé Miní, ya que una vez concluidas llegarán hasta los barrios Prosol I y II.A esto hay que sumarle los trabajos que se están realizando en las avenidas Zapiola, Eva Perón y Monseñor de Andrea, todos ellos con el mismo fin: fortalecer la conectividad norte-sur.No obstante, la movilidad urbana va más allá de las obras que se realizan. También implica adecuar aquello que está construido a decisiones que engloben el bien común. Prueba de ello, las autoridades locales citaron a la avenida Rademacher (exclusivamente ingreso) y Francisco de Haro (exclusivamente egreso).Conectividad entre los barrios La conectividad urbana no se circunscribe únicamente a unir largas distancias, sino que también trata entre sus principios fundamentales conectar a los distintos barrios. Si se toma como referencia la avenida Quaranta (Ruta 12), Llamosas (Ruta 12), Alicia Moreau de Justo y Cabo de Hornos, dentro del perímetro se encuentran los barrios Progreso, Villa Dolores, San Juan Evangelista, San Jorge, Los Lapachos, Independencia, San Onofre, San Lucas, Altos de Bella Vista, Barrio Hermoso y Parcelas 30, 32 y 33.Sin dudas, estos lugares forman parte de la gran expansión que se dio en Posadas, y como el desarrollo y la conectividad guardan una íntima relación, se establecieron acciones para reforzar los objetivos.En la actualidad, la avenida Cocomarola desde Quaranta hasta Cabo de Hornos (totalmente asfaltada) y las avenidas Pueyrredón, Cabrera, Paso, Nazareno (empedradas), Maza y 144 (empedrado en ejecución), además de Domínguez (también asfaltada), en sentido Alicia Moreau de Justo-Llamosas, forman un entramado que apuntala la conectividad entre los barrios.




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