BUENOS AIRES (NA). En medio de la crisis que sacude a River, Ramón Díaz dejó trascender que tiene intenciones de prescindir de varios de los referentes del plantel al término del torneo Inicial, mientras que algunos candidatos, en medio de la campaña electoral, ya le piden que dé un paso al costado en caso de no hallarle una solución a la actual coyuntura.El papelón que hizo el equipo ante el modesto Olimpo en el Monumental dejó una sinnúmero de secuelas cuyas derivaciones finales son muy difíciles de establecer.Lo cierto es que la floja campaña en el segundo semestre del año puso en tela de juicio a todo el plantel profesional y al cuerpo técnico, cuya cabeza visible es el Pelado.El DT, que a pesar de las innumerables variantes que ensayó a lo largo del certamen aún no logró encontrar el equipo, anoche perdió la paciencia y le soltó la mano al grupo al que en otras ocasiones defendió a capa y espada frente a las críticas.“No se puede jugar así, es justa la reprobación de la gente” dijo ante las cámaras de televisión visiblemente irritado segundos después del pitazo final de Carlos Maglio en el partido que Olimpo ganó de manera inapelable por 3 a 1.Mientras los hinchas reclamaban a los gritos un cambio de actitud, el Pelado decidía suspender la conferencia de prensa para evitar dar una declaración de la que bien podría luego arrepentirse.En ese marco y mientras continua masticando bronca trascendió que el riojano, el entrenador más ganador de la historia del club con 7 títulos, está decidido a sacarse de encima a varios referentes de peso al término del torneo.Los caídos en desgracia son Leonardo Ponzio, Jonathan Bottinelli, el uruguayo Rodrigo Mora y Jonathan Fabbro. También deberían buscar nuevos aires jugadores que prácticamente no actuaron en primera en este semestre como Martín Aguirre y el juvenil Augusto Solari.Díaz ya había prescindido en su momento de Daniel Vega, Carlos Arano, Andrés Ríos y Luciano Vella en diciembre de 2012 y seis meses más tarde de David Trezeguet, Luciano Abecasis, Leandro González Pírez, Walter Acevedo y Diego Martínez.De todos modos el margen para “operar” que tiene es mínimo si se tiene en cuenta que el mercado de pases, que abre el próximo 30 de diciembre, sólo habilita a incorporar dos refuerzos.“Vamos a analizar con tranquilidad”, deslizó Ramón tratando de no dejarse arrastrar por la furia de los hinchas que le pedían a los jugadores devolver las camisetas. La presión creceráDíaz sabe que desde que regresó a River sus decisiones quedaron bajo la lupa ya que no sólo sus refuerzos dieron por tierra con sus previsiones, sino que aquellos a los que obligó a irse -caso Trezeguet- son hoy la cuota gol en otros clubes.En medio de este berenjenal el candidato a la presidencia Rodolfo D’Onofrio hizo su jugada y planteó que si el DT no tiene la solución a la crisis futbolística, deba dar un paso al costado. “El contrato está firmado, solamente se puede rescindir, con un costo muy alto. Espero que mejore (el equipo), y si no mejora, espero que Ramón Díaz sea ecuánime como para poder conversar con otros y si no tiene la solución que dé un paso al costado”, afirmó.El Pelado conoce el paño y sabe que el semestre próximo será clave pues la nueva conducción del club tiene la posibilidad legal de romper unilateralmente el contrato, que renovó a cambio de una cifra millonaria por dos años.Para la visita a Racing, podrá regresar el arquero Marcelo Barovero, que por una contractura en el isquiotibial izquierdo estuvo ausente ante Olimpo.





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