PIÑALITO NORTE. Pasaron varios años desde la última vez que docentes y estudiantes de la escuela técnica Nº1 de Benito Juárez (Buenos Aires) visitaron la Escuela 581 de esta localidad misionera y finalmente la semana pasada se concretó un nuevo reencuentro. Catorce estudiantes de la escuela bonaerense junto a cuatro docentes, el director y un chofer, viajaron más de 1.500 kilómetros para llegar a Piñalito donde trabajaron codo a codo con los anfitriones para, en sólo tres días, pintar y dejar como nuevo el edificio de la 581. Además hicieron importantes donaciones e incluso transmitieron en vivo a una FM bonaerense.Emotivo reencuentroLa Escuela Nº1 apadrina a su par misionera hace casi treinta años (desde 1985), pero hacía tiempo que no se reunían. El reencuentro fue impulsado por algunas madres de la escuela que eran alumnas cuando recibían las visitas y los importantes aportes materiales y humanos de los padrinos. “Recuerdo como alumna esos encuentros, que eran una verdadera fiesta. Por eso decidimos volver a contactarlos e invitarlos. Y la verdad que valió la pena, realizaron un gran aporte, fue todo muy emotivo”, señaló a PRIMERA EDICIÓN, Mirta Suárez, madre de estudiantes de la 581.Hernán Blasco, director de la escuela bonaerense, había participado de aquel primer viaje en el año 85, y 28 años después estuvo nuevamente en Piñalito. “La primera vez que vine esta zona era puro monte, acá donde está la escuela no había nada, sólo la escuela, una capillita de madera, y alguna que otra casita. Nos habían tenido que traer en los camiones del Ejército porque era todo selva. No había por supuesto asfalto, ni luz eléctrica, esto ha cambiado muchísimo. En ese momento nos tuvieron que traer los camiones del Ejército porque esto era todo selva”, destacó. “Este reencuentro fue muy emotivo, encontré a padres, que en ese momento eran alumnos que se acordaban de nosotros. Impresionante, esa experiencia es inolvidable”, agregó destacando la calidez de la gente. “Los niños nos llaman “tío”, estamos recibiendo mucho más de lo que aportamos”, resaltó.Un año de preparaciónTanto el viaje como los materiales que donaron los padrinos fueron solventados con los fondos recaudados por los alumnos con su trabajo de todo el año. “Para poder pagar el viaje laburamos durante todo el año, teníamos nueve horas de escuela y después de horario hacíamos los trabajos particulares que nos permitieron juntar los fondos. Hicimos de todo y les puedo asegurar que valió la pena, este viaje es inolvidable”, destacó Damián, otro estudiante. Así en los talleres escolares fabricaron postes de luz, rejas, 28 columnas de alumbrado para el municipio y portones, entre otros. Asimismo, la comuna de Benito Juárez, declaró de interés municipal el viaje y también brindó su apoyo al mismo.Transmisión radial en vivoPara el docente Marcos González, este fue el cuarto viaje a Piñalito. Según relató a este matutino, la primera vez fue cuando tenía solo ocho años, junto a su padre. Luego vino con quince años, luego con 17 y esta última vez como docente y periodista radial. Y junto con él trajo una consola y micrófonos para poder transmitir en directo a Benito Juárez por medio de su FM, y relatar minuto a minuto las actividades realizadas en estas jornadas solidarias, de las cuales toda su localidad estaba pendiente. “Estoy muy contento de volver aquí, yo siempre digo: todo el que viene a Piñalito quiere volver, esto le va a pasar a los chicos porque la amabilidad, la bondad de la gente de acá es única”, aseveró. “Tengo muy gratos recuerdos de aquí y esta experiencia la queremos transmitir a todo nuestro pueblo. Allá -en Juárez- están pendientes de nuestras novedades, todos los días a las 10 nos conectamos y a través de nuestras palabras y de los chicos, de los docentes, de los padres, tratamos de relatarles, de pintarles la experiencia que aquí se está dando”, remató.





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