LAGUNA AZUL, Bernardo de Irigoyen. La medida se inició el viernes: los padres denunciaban malos tratos y supuestas irregularidades en el manejo de fondos en la Escuela 886, que se encuentra en estado muy precario y a la que asisten más de 170 alumnos.A comienzos de 2011, en la inauguración de la Escuela 738 del barrio Vista Alegre, el gobernador Maurice Closs anunció que la siguiente escuela a construir en Irigoyen sería la 866, sin embargo, a más de dos años del anuncio, Laguna Azul sigue sus clases en la más absoluta precariedad. Patio de barro, paredes de tablas sin tapajuntas, piso irregular y pizarrones rotos son sólo algunos de los indicadores de una escuela que no da para más. “Llevamos dos años esperando respuesta de la supervisora, denunciamos malos tratos, discriminación y sospechamos que hubo desmanejos con los fondos de la escuela”, dijo a PRIMERA EDICIÓN Darci Dos Santos y agregó: “Siempre nos dicen que sí, que ya van a solucionar, pero pasa el tiempo y nada cambia, dos años es mucho tiempo ya, nos cansamos de conversar y de que pateen para adelante y nunca resuelvan.”El viernes, los padres se cansaron de esperar y tomaron la escuela. “Hoy vino la supervisora Gómez y en lugar de buscar pronta solución sólo caldeó los ánimos y luego se fue aduciendo que tenía que hablar por teléfono y acá no había señal, totalmente falso: acá tenemos muy buena señal de teléfono”, contó un padre. La escuela se mantuvo tomada durante todo el viernes, aguardando una solución por parte del Consejo General de Educación, y como no hubo ninguna comunicación, se tomó la decisión de continuar hoy con la medida. Si bien los docentes implicados en el conflicto aceptaron retirarse de la escuela, se espera que el CGE actúe efectivizando el traslado para poder retomar las clases con normalidad. Ante la inexplicable falta de respuestas, padres, vecinos y docentes decidieron salir a la ruta y endurecer su reclamo: “Solucionamos pacíficamente con la directora y el maestro y ahora las autoridades no nos escuchan”, dijo Rosa Moreno, una de las madres, quien añadió que “es una vergüenza que digan que les importan los chicos y se nieguen a darnos el compromiso del traslado”.El viernes, tras tres horas de corte, con más de 200 vecinos, el intendente local Edgardo Aquino se acercó para pedir a los vecinos que levanten la medida y ofreció el espacio para que los padres presenten su demanda al Gobernador. Los padres aceptaron, sin embargo, Closs apenas dedicó tres minutos desde su camioneta para escuchar sus reclamos causando gran indignación entre los padres, que ante esa actitud de desinterés decidieron sostener la toma y el corte.




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