PANAMBÍ. Un irascible individuo incendió la vivienda de su ex concubina y dejó sin techo a sus tres hijos menores, en tanto que mordió a uno de los policías que intervino en su detención, informó un vocero oficial. Toda esta salvaje secuencia se registró en la localidad de Panambí y mientras la damnificada se encontraba en una iglesia. El presunto incendiario, un sujeto de 49 años y quien tiene antecedentes por violencia familiar, fue detenido el pasado sábado por efectivos de la comisaría jurisdiccional, acusado de incendiar la casa de su ex pareja. La infortunada dueña del inmueble, una joven de 25 años, perdió todas su pertenencias y se quedó en la calle, junto a sus tres hijos una nena de diez, un varón de nueve y otro chiquito cuya edad no fue informada.El lamentable siniestro y por el cual no hubo que lamentar heridos, ocurrió a la altura del Kilómetro 2 de la ruta provincial 5, ayer a las 21.15 y cuando la propietaria de la casa que resultó afectada se encontraba en el culto de una iglesia, ubicada en la misma zona. Una vez al tanto del siniestro, personal de la comisaría de Panambí se entrevistó con la damnificada, quien habría referido que el incendio habría sido intencional y del que no sería ajeno su ex concubino. Con este dato y otros indicios personal policial montó un amplio operativo para proceder a su detención. Al llegar al domicilio del sospechoso los uniformados fueron recibidos con insultos y agresiones físicas por parte del exaltado individuo, quien se encontraba en aparente estado de ebriedad. Luego de un breve forcejeo fue reducido y esposado, pero durante la tenaz resistencia que opuso provocó mordeduras y excoriaciones a un cabo y a un agente, respectivamente. Posteriormente fue alojado en un calabozo y quedó a disposición del Juzgado de Instrucción 2 de Oberá, acusado de “incendio, atentado y resistencia a la autoridad”. Paralelamente se sustancia una causa por “violencia familiar”, con intervención del Juzgado de Familia de Oberá. Yamila sigue luchando por su vidaLa joven Yamila Noelia Marczewski (29) continuaba en estado crítico de salud tras recibir un balazo en la cabeza el pasado jueves, en la sucursal de Crucero del Norte, en la esquina de Colón y Catamarca, informaron voceros del hospital Ramón Madariaga.Tal como publicó PRIMERA EDICIÓN aquella fatídica mañana Juan Ramón Benítez (31) ingresó al citado local y tras un breve intercambio de palabras, ejecutó de un balazo en el pecho a Romina Szidloski (25), prima de Marczewski. Con posterioridad, fue en busca de su ex mujer a la que disparó en el rostro. Creyéndola muerta, el asesino se descerrajó un tiro en la sien y dejó de existir en el acto. Pero Marczewski sobrevivió, aunque su estado es más que crítico desde aquel día. La joven permanecía conectada a un respirador en el sector de cuidados intensivos del citado nosocomio.Luego del lamentable episodio este Diario dio a conocer las denuncias que formuló Yamila Marczewski, en las que imploraba ayuda ante la posibilidad cierta de que su ex pareja pudiera matarla. A partir de ahí la Policía abrió una investigación interna para determinar si el personal que debió intervenir en el caso incurrió en algún tipo de negligencia. Lamentablemente nada pudo impedir el baño de sangre del pasado jueves.





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