CAMPO RAMÓN. Cinco delincuentes encapuchados y fuertemente armados agredieron ferozmente a una abuela de 80 años y a su hijo de 57, a quienes despojaron de 5 mil pesos. Antes de escapar, a bordo de un automóvil, la gavilla maniató a las víctimas. El violento atraco fue perpetrado ayer, entre las 14.30 y las 15, en una vivienda situada en el lote 12 de la Picada Internacional, ubicada en el municipio de Campo Ramón. A esa hora, Eugenia y su hijo Eugenio se hallaban en el interior de su domicilio, cuando irrumpieron los malvivientes, todos encapuchados y portando armas de fuego. Uno de ellos le exigió dinero a los dueños de casa, al tiempo que comenzó a agredir físicamente a las infortunadas víctimas, pese a que no se habrían resistido, indicaron las fuentes consultadas. Luego de obtener el botín, los cinco malandras se dieron a la fuga en un automóvil, cuyas características no pudieron aportar los damnificados, teniendo en cuenta que recién al cabo de varios minutos el hombre pudo zafar de sus ataduras y liberar a su madre. Una vez al tanto del asalto, personal de la comisaría de Villa Bonita (dependiente de la Unidad Regional II de Oberá), que interviene por jurisdicción en ese municipio, efectuó un operativo cerrojo en la zona, pero lamentablemente y hasta anoche no pudieron dar con los malvivientes. La anciana y su hijo fueron trasladados de urgencia al hospital Samic de Oberá, donde recibieron la correspondiente atención médica. Según el informe preliminar de los facultativos, la abuela sufrió “golpes en el rostro y el hombre lesiones en distintas partes del cuerpo”. Se notificó del caso al Juzgado de Instrucción 1 de Oberá. Arrebato a una mujer en silla de ruedasDos inescrupulosos delincuentes le arrebataron la cartera a una mujer discapacitada de 73 años, quien se moviliza en silla de ruedas, en una nueva y violenta salidera bancaria perpetrada ayer, en pleno centro posadeño, señalaron fuentes oficiales. Ocurrió a las 9, cerca de uno de los anexos del Banco Macro, situado en la esquina de las calles Belgrano y Félix de Azara. A esa hora la víctima, cuya silla era empujada por su marido, un hombre de 74 años, salía de la entidad luego de percibir 2.500 pesos por ventanilla y una suma similar del cajero automático, en concepto de jubilación. En determinado momento fueron sorprendidos por dos malandras, quienes le arrebataron la cartera a la mujer, conteniendo un total de 5 mil pesos. Los damnificados radicaron la denuncia en la comisaría Primera recién a las 15, por lo que el ladrón tuvo más que una cómoda ventaja para no ser capturado. Personal del servicio de cámaras de seguridad del 911 analizaba las filmaciones, con el objetivo de identificar y detener al delincuente. Justamente este diario reflejó ayer el flagelo de los arrebatadores y motochorros, que actualmente ponen en vilo a la Policía y a la comunidad en general.





Discussion about this post