BUENOS AIRES (NA). El abogado Theodore B. Olson, representante del fondo “buitre” Elliott Management, que litiga contra la Argentina en Nueva York, celebró el fallo judicial por la deuda pública. “Confirma que Argentina no está por sobre la ley”, señaló Olson, en declaraciones a los diarios The New York Times y New York Post.El abogado, que patrocinó a George W. Bush ante la Corte Suprema norteamericana en 2000, cuando debió decidir sobre la legalidad de su elección como presidente, aseguró que la Argentina llevó adelante un “extraordinario desafío a las leyes de los Estados Unidos”.A su vez, la organización no gubernamental American Task Force Argentina (ATFA), financiada por Elliott Management para realizar distintas actividades de lobby contra la Argentina en el caso por la deuda pública también celebró el fallo de la Cámara neoyorquina.A través de una declaración pública, el titular de la entidad, Robert Raben, aseguró que la decisión ha sido una “victoria para el estado de derecho y la defensa de los contratos en los Estados Unidos”. “Para reunir billones de dólares a bajas tasas en los mercados financieros de Estados Unidos, la Argentina prometió en sus bonos someterse a la jurisdicción de las cortes norteamericanas, adherir a la ley de Nueva York y dejar de lado su inmunidad soberana. Al entrar en cesación de pagos en 2001, ignoró esas promesas”, aseguró Raben.En tanto, uno de los bonistas argentinos que también litigan contra el Estado por los bonos en default, Horacio Vázquez, dijo al diario The New York Times: “Esta es otra oportunidad para que mi gobierno haga lo que debe y negocie de buena fe”.ContextoEl viernes, la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York rechazó la propuesta de pago que formuló la Argentina a los acreedores que no ingresaron a los canjes de deuda en 2005 y 2010, y así será la Corte Suprema de Estados Unidos la que resuelva la disputa entre el país y esos bonistas, entre los que se encuentran fondos buitre.El fallo no obliga a la Argentina pagarle a esos acreedores, pero implica un guiño a los bonistas que, según el juez de Nueva York Thomas Griesa, deben cobrar el 100% del valor de los títulos aún en default, unos 1.330 millones de dólares.Argentina había apelado el fallo de Griesa, que favorece a los “buitres”, y dejó abierta la posibilidad de reabrir el canje de deuda, para que ingrese el 7% de los bonistas que no aceptaron ese mecanismo, que implica un fuerte recorte de lo adeudado originalmente. Ahora, será el máximo tribunal de Justicia norteamericano el que deberá definir si la Argentina debe pagarle o no a fondos “buitre”.





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