BUENOS AIRES. La Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York rechazó el método de pago propuesto por el Ministerio de Economía de Argentina para resolver el conflicto con los denominados fondos “buitre”, los acreedores que no ingresaron al canje de deuda.De esta forma, se mantiene vigente el fallo del juez de Primera Instancia Thomas Griesa, que ordenó a la Argentina el pago de 1.330 millones de dólares a los holdouts. De todos modos, la decisión final sobre esto la tendrá la Corte Suprema si es que acepta el caso argentino.Este triunfo de los holdouts -encabezados por NML Capital Ltd, una unidad de Elliott Management Corp de Paul Singer, y Aurelius Capital Management- era esperado en el equipo económico argentino, donde tenían claro que difícilmente la Corte de Apelaciones aceptara la forma de pago.Lo que no esperaban en el Gobierno era la dureza del fallo, que desarma uno por uno los argumentos. “Argentina nunca presentó una sola evidencia que justifique su afirmación de que si le pagaba a los buitres se desataba una crisis en el país y a nivel global”, sostiene el texto de la Corte de Apelaciones.Los jueces también califican a Argentina como un “deudor singularmente reacio” a cumplir con sus obligaciones y cuestionan los pronósticos de catástrofe de la defensa argentina. “Son completamente especulativos, hiperbólicos” y básicamente “una invención que hicieron ellos mismos”, afirma la Corte de Apelaciones, que también ataca la noción de “buitres”: “Lo mismo podría hablarse de viudas o huérfanos”, agregan.Argentina había presentado su propuesta de pago en unas audiencias en las que participaron el vicepresidente Amado Boudou y el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, junto a los abogados de los bonistas. Allí, el Gobierno propuso pagarle a los buitres en iguales condiciones que a los acreedores que sí ingresaron al canje de deuda.En concreto, Argentina ofreció emitir unos bonos “par”, es decir, por el 100 % de la deuda original, y con vencimiento en 2038, pero solamente para los inversores con deuda inferior a los 50.000 dólares. Para el resto de acreedores propuso unas letras con descuento que tendrían vencimiento en 2033.“Creemos que esta propuesta de pago requerida por la Corte es consistente con la cláusula de “pari passu” (“en igualdad de condiciones”), a los principios de equidad y de capacidad de pago de la Argentina, pero sobre todo es consistente con las leyes”, afirmó en ese momento Boudou. Sin embargo, la Corte rebatió ese argumento y ratificó la decisión de Griesa de que Argentina debe pagar el total de la deuda, sin quitas.Los pasos a seguirEl Gobierno nacional tiene ahora dos caminos. Por un lado, podría obedecer el fallo y sentarse a negociar con Griesa para definir una forma de pago, algo que el juez nunca estipuló, ya que sólo se refirió al monto. Los antecedentes marcan que esto no sucederá y que Argentina tomará el camino de la apelación ante la Corte Suprema.A favor de Argentina, la Corte de Apelaciones dictó una medida de innovar que determina que el fallo de Griesa no se puede aplicar hasta tanto la Corte Suprema se expida -si es que finalmente lo hace- sobre un “writ of certiorary” (“emisión de un auto”) presentado por el país. Mediante ese recurso extraordinario, el Gobierno argentino solicitó la intervención del máximo tribunal estadounidense alegando que el fallo de primera instancia genera “gravedad institucional” y, por lo tanto, era urgente su intervención. La Corte Suprema todavía no se expidió sobre esta presentación.El otro paso a seguir para Argentina es la apelación al fallo de la Corte de Apelaciones. Aunque los argumentos seguramente serán similares a los del “writ of certiorary” y posiblemente sean unificados, el Gobierno debe ratificar sus argumentos para tratar de refutar el durísimo fallo de ayer.Lo más importante del caso será la resolución de la Corte Suprema. Por norma estadounidense, el tribunal sólo toma casos en donde se viola la ley federal. Argentina argumenta que con el fallo de Griesa se viola la inmunidad soberana del país, y por lo tanto se trata de un caso federal. Posiblemente, la Corte se tomará hasta noviembre para decidir si corresponde o no tomar el caso. Si lo acepta, podría incluirlo en el cronograma de trabajo para 2014, algo que el tribunal suele anunciar a principio de año. Es decir, que podría haber un fallo definitivo antes de 2014.Los jueces que firmaron la decisión de ayer, Rosemary Pooler, Barrington Parker y Reena Raggi, recuerdan también que las autoridades argentinas han “anunciado públicamente y repetidamente su intención de desafiar cualquier fallo de esta corte y del tribunal del distrito con las que estén en desacuerdo”. Con esos argumentos, el tribunal ratifica lo sentenciado por el juez Griesa, quien decidió en octubre del año pasado que Argentina debía pagar a todos los tenedores de bonos, y no únicamente a los acreedores que aceptaron las quitas tras su histórica suspensión de pagos en 2001. “Ni finalni definitivo”El abogado especialista en temas de deuda Eugenio Bruno explicó que aún debe expedirse la Corte Suprema de los Estados Unidos sobre una apelación presentada por la Argentina. “El de hoy no es un fallo final ni definitivo hasta tanto la Corte Suprema se expida sobre una apelación que había presentado la Argentina”, explicó el letrado al sitio Infobae.De ese modo se refirió a la decisión de una Corte de Apelaciones de Nueva York que rechazó la propuesta de pago presentada por el Estado argentino ante los acreedores internacionales que no ingresaron a los canjes de deuda de 2005 y 2010. Para Bruno, “el primer efecto, si se confirma el fallo y no hay más apelaciones, y la Argentina decide no pagar, sería una situación de un nuevo default y habría que ver cómo eso afecta a la economía”.“No sé si el Estudio, que defiende a la Argentina, le está diciendo bien los riesgos; están enamorados de su defensa y quizás no han transmitido bien los riesgos”, agregó el especialista en temas de deuda.El ministro Hernán Lorenzino y el vicepresidente Amado Boudou habían indicado en una audiencia que se realizó en Nueva York que el gobierno nacional no estaba dispuesto a abonar “ni un centavo más” de lo que se pagó a aquellos grupos económicos que sí ingresaron en los procesos de reestructuración. “Esto fue lo que rechazó la Corte de Apelaciones. Pero al mismo tiempo dijo que como además Argentina apel&oacut
e; aquel fallo ante la Corte Suprema, no va a emitir un fallo final y definitivo hasta que el máximo tribunal no se expida sobre aquella presentación”, aclaró.Ahora la Corte Suprema puede decidir entender en el caso o directamente pedir que se ejecute la sentencia de la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York.Por lo pronto, el especialista aclaró que luego habrá que analizar si la sentencia es “ejecutable”, es decir, si se le puede exigir finalmente a la Argentina que pague el 100%, más los intereses, de las deudas con los holdouts. Contexto • El juicio por la deuda pública en Nueva York forma parte de una larga batalla legal encarada por fondos “buitre”, que exigen el pago de bonos en default.• Luego de los canjes de deuda de 2005 y 2010, que obtuvieron una adhesión del 93% del total de acreedores e implicaron quitas de hasta el 65% de capital y ahorros de intereses, una porción minoritaria de bonistas decidió entrar en litigio con la Argentina. • Entre esos bonistas hay “fondos buitre” -en realidad estas entidades compraron bonos en default, en gran medida luego de finalizados los canjes-. • Decidieron entonces recurrir a la Justicia de Estados Unidos reclamando el pago del 100% de sus acreencias -alrededor de 1.330 millones de dólares-.• El juez de Primera Instancia del distrito de la ciudad de Nueva York, Thomas Griesa, falló en 2012 en favor de los fondos “buitre”, dictando el pago del total de los bonos.• El Gobierno nacional apeló el fallo ante la Cámara de Apelaciones de Nueva York, que finalmente avaló la decisión de Griesa, un 26 de octubre.• Un mes más tarde, la misma Cámara decidió hacer lugar a un pedido del Gobierno nacional y suspendió el fallo, citando a las partes a una audiencia final el 27 de febrero de 2013.• Luego, el Gobierno planteó reabrir el canje de deuda, para que los fondos buitre cobraran lo mismo que vienen cobrando los bonistas que accedieron a la quita argentina.• Entonces, la Casa Rosada recurrió a la Corte Suprema de los Estados Unidos para que revea el fallo inicial de Griesa.• En este marco, ayer llegó la decisión definitiva a nivel de la Cámara de Apelaciones de Nueva York, ratificando los planteos del juez de Primera Instancia.• De todos modos, la sentencia no se hace efectiva mientras está pendiente la definición de si el máximo tribunal norteamericano aceptará el caso. • La definición del tema deberá involucrar una decisión sobre el Bank of New York Mellon, a través del cual el Gobierno argentino hace efectivos en forma habitual los pagos a los bonistas que entraron en los canjes de deuda.• Ocurre que si se aplica de manera definitiva el fallo de Griesa, ese banco no puede pagar los vencimientos de deuda argentina si primero el Gobierno nacional no cumple con cancelar la deuda con los fondos “buitre”. • Esa situación, de negarse la Argentina a concretar los pagos a los “buitres”, haría que la Argentina entre en “default técnico”, es decir, a pesar de que cuenta con los fondos para cumplir sus pagos a los bonistas, no podrá concretarlos debido a esta disputa legal.





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