Isabella Stang, de solo 9 años y oriunda de Puerto Rico, volvió a Misiones “con los brazos en alto”, y la frase no es una metáfora. Después de pasar un mes en la India para acceder al tratamiento experimental en la máquina Cytotron, mostró cambios en la movilidad de sus brazos y sus músculos que su familia comenzó a notar desde las primeras sesiones.
Así lo contó su mamá, Doris Alles, que en entrevista con PRIMERA EDICIÓN se refirió a los “pequeños grandes pasos” que su hija muestra hasta ahora. “Nosotros seguimos viendo cosas nuevas, cada dos días aparece algo, alguna cosita que antes no hacía o que le cuesta menos hacer”, aseguró.
Isabella completó las 28 sesiones previstas del primer ciclo de Cytotron, un procedimiento que en su caso estuvo enfocado en disminuir la rigidez muscular. Fue la primera familia misionera que viajó con destino a la India para acceder al tratamiento, que también está disponible en México. Ahora, se preparan para viajar nuevamente a fines de diciembre, para completar la segunda etapa de tratamiento, por lo que mantienen activa la campaña solidaria para reunir el dinero necesario.
Pequeños grandes cambios
Doris contó que la disminución de la espasticidad, como se conoce a la rigidez muscular que afecta a Isabella, fue uno de los primeros cambios que notaron durante el tratamiento en la India.
Con el correr de los días, la nena empezó a estirar mejor el brazo derecho y a abrir la mano, un logro que hacia el final de las sesiones se convirtió en que pueda levantar los dos brazos completamente sola. “Ella misma fue sintiendo el cambio en su cuerpo, fue registrando”, aseguró la madre.
Pero los cambios fueron mucho más allá de la movilidad de los brazos: cuando todavía estaba en la India, la familia notó que Isabella tenía más fuerza para masticar y que empezó a registrar más las sensaciones en sus piernas.
Se dieron cuenta de ese último cambio porque empezó a mostrar molestias cuando su hermana se sentaba sobre su regazo, un hábito que compartían y que antes no generaba molestias. Según explicó Doris, la médica que la atendía también les señaló que estaba percibiendo más el peso sobre las piernas.
Después de las 28 sesiones, Isabella tuvo una evaluación con el neurólogo de la clínica, que les fijó la fecha para iniciar la segunda etapa de tratamiento y les sugirió que en estos meses sigan con trabajo de rehabilitación para que siga evolucionando.
Avances y segunda etapa
La familia volvió este mes a Misiones y cuenta que siguen encontrando novedades: Isabella empezó a pronunciar mejor algunos sonidos, como la letra R, y también mejoró el descanso, porque comenzó a dormirse más temprano y profundo, tal como registraron otros casos de niños con parálisis cerebral que se sometieron al tratamiento.
Según explicó Doris, los profesionales les indicaron intensificar las sesiones de fisioterapia y estimulación para acompañar los cambios. “No es algo mágico, sino que ahora más que nunca hay que trabajar mucha estimulación para que haga un mejor efecto el tratamiento”, dijo la mamá.
La familia tiene previsto regresar a Bangalore el 29 de diciembre para comenzar la segunda etapa, porque les explicaron que deben dejar pasar tres meses entre cada ciclo, que vuelve a contemplar 28 días de tratamiento. Después queda un tercer ciclo de sesiones.
“Nosotros volvimos muy entusiasmados para volver a la segunda etapa”, afirmó Doris. Por eso, la familia sigue organizando la campaña solidaria Juntos por Isabela, con la que reunieron parte de los fondos que cubrieron los gastos de este viaje y estadía en la India.
Sigue la campaña
La campaña solidaria para reunir los fondos que necesitan para el próximo viaje, previsto para fines de diciembre, sigue activa. Se puede colaborar a través del alias juntos.por.isabela, escrito con una sola L en Isabela.








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