Una investigación por reiteradas sustracciones de naranjas en una propiedad rural de Eldorado derivó en un procedimiento que involucra a niños y adolescentes de comunidades mbya guaraníes. Tras un mes de averiguaciones, la Policía de Misiones documentó los hechos y puso las actuaciones a disposición de la Justicia, que deberá evaluar las circunstancias de lo ocurrido.
El caso se inició a partir de las denuncias de un productor citrícola, quien advirtió que personas ingresaban a su establecimiento, ubicado en inmediaciones del camino a Puerto Mado, para retirar frutas. Ante la reiteración de los episodios, la Unidad Regional III dispuso un operativo de vigilancia discreta a cargo de la División Delitos Rurales.
Durante aproximadamente un mes, los investigadores realizaron más de 15 intervenciones y establecieron que quienes ingresaban a la plantación eran niños y adolescentes de comunidades cercanas. Según las averiguaciones, los menores transitaban por sectores de monte y senderos, recogían naranjas y se retiraban con las frutas en mochilas y bolsas.
La investigación también permitió determinar que parte de lo recolectado era consumido por sus familias y que, en algunos casos, las naranjas se intercambiaban por otras mercaderías.
En el marco de las actuaciones, los policías se trasladaron a las comunidades Ysyry e Yvoty Porã, donde mantuvieron conversaciones con los caciques y familiares de los menores involucrados.
Durante esos encuentros, los integrantes de las comunidades explicaron que su forma de vida está estrechamente vinculada con el monte, por donde tradicionalmente se desplazan y buscan alimentos. También señalaron que la plantación no cuenta con límites físicos visibles que permitan distinguir con claridad el sector cultivado de las áreas de circulación.
Por su parte, los efectivos expusieron la situación planteada a partir de las denuncias del productor y continuaron documentando las distintas intervenciones realizadas en el establecimiento.
El último procedimiento permitió identificar a cuatro menores
El operativo más reciente se llevó a cabo este lunes 26 de octubre, alrededor de las 15, en la propiedad María Magdalena. Allí, los policías identificaron a cuatro menores que trasladaban 221 naranjas, distribuidas en dos mochilas y dos bolsas.
Las frutas fueron secuestradas y posteriormente se dio intervención a los padres de los niños y a las autoridades comunitarias.
Finalmente, la Policía elevó las actuaciones a la Justicia, que deberá analizar los hechos denunciados y las circunstancias en las que se produjo la recolección de las frutas. También le corresponderá evaluar las cuestiones vinculadas con la propiedad del establecimiento y los derechos de los niños y adolescentes involucrados.







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