Con presencia del jugador misionero Mauro Siergiejuk, San Martín de Formosa le ganó por 2-0 a Cipolletti en la final del Federal A y subió por primera vez a la Primera Nacional.
Su hito trasciende las fronteras del propio club porque la consagración en la categoría llevó a que se transforme en el primer conjunto de la provincia en jugar en la Segunda División del fútbol argentino.
El histórico logro del Franjeado tiene un gusto especial. Porque se tomó revancha de la oportunidad desperdiciada el año pasado, cuando cayó en la definición del primer ascenso contra Atlético de Rafaela.
Lejos de que ese golpe significara sacar el pie del acelerador, los formoseños aceleraron aún más: aseguró la continuidad de jugadores de experiencia como Gervasio Núñez, Ricardo Tapia y Kevin Humeler, y fue el mejor de todos. San Martín ganó el Grupo B que compartió con Bartolomé Mitre, fue ganador de la Segunda Fase y, en instancias finales, dejó en el camino a Atenas de Río Cuarto, Olimpo de Bahía Blanca y Cipolletti de Río Negro.
Este domingo, en cancha de Sportivo Belgrano de San Francisco, el equipo pisó fuerte ante el conjunto de la Patagonia (jugó con diez casi todo el ST por una agresión a Siergiejuk). Se impuso con goles de Ricardo Tapia y Dylan Leiva.
Con el empuje clave del gobernador Gildo Insfrán, quien está al frente de la provincia desde hace más de 30 años, el Franjeado se tomó revancha de la chance fallida de la temporada pasada y llevó a Formosa a ser Nacional.

Importante presencia misionera
Del plantel campeón formó parte el delantero misionero Mauro Siergiejuk (29). De pasado en Crucero del Norte y del semillero del Club Atlético Iguazú de Leandro N. Alem, el atacante fue importante para San Martín.
El alemnense jugó 27 partidos en la temporada, marcando 7 goles y poniendo una asistencia.






Discussion about this post