El supertifón Champi alcanzó una fuerza equivalente a la categoría 5, con vientos sostenidos máximos de unos 297 km/h, y empató con Sinlaku como la tormenta más intensa de la Tierra en 2026 por velocidad del viento, según informó FOX Weather.
El último boletín del Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos en Guam, emitido la mañana de este miércoles, mantenía esa intensidad. El centro estaba a unos 1.560 km al oeste-noroeste de la isla en el Pacífico Occidental y se desplazaba hacia el oeste-noroeste a 27 kilómetros.
Este pasado domingo 18 de octubre, el ojo de Champi pasó a unos 16 km de la punta sur de Guam, una isla estadounidense en la Micronesia. Fue una distancia suficiente para evitar un impacto directo. En ese momento fue reclasificado como supertifón, con vientos de 241 km/h, el umbral oficial del término. La mayor parte de la isla sintió vientos de tormenta tropical con ráfagas de fuerza de tifón. Los vientos cayeron rápidamente a unos 16 kilómetros del centro y el avance veloz de la tormenta, de 24 a 25 kilómetros por hora, redujo el tiempo bajo viento y lluvia.
La gobernadora local, Lou Leon Guerrero dijo que el daño fue mínimo. Los meteorólogos fueron más cautos: según el Servicio Meteorológico, un impacto directo habría sido devastador.
Calentamiento del océano y El Niño
Tras pasar por las Marianas, Champi atravesó un ciclo de reemplazo de la pared del ojo: una estructura exterior de tormentas sustituyó a la interior y provocó un debilitamiento temporal. Al completar esa fase, el sistema volvió a intensificarse hasta llegar a 298 kilómetros por hora.
Entre las condiciones que favorecieron su fortalecimiento se mencionaron aguas de entre 28 y 29 grados y una salida constante de aire en altura. También influyó su estructura compacta: los ciclones con un ojo pequeño y bien definido pueden desarrollar vientos extremos.
La actividad intensa del Pacífico también se vinculó con el desarrollo de un “súper El Niño”, aunque los especialistas aclaran que esa tendencia no explica por sí sola la evolución de un ciclón específico. La evidencia científica señala que el calentamiento de los océanos puede aumentar la proporción de ciclones muy intensos y la probabilidad de que se fortalezcan rápidamente, aunque no necesariamente la cantidad total de tormentas.
La trayectoria prevista curva hacia el noroeste, en dirección al este de Asia. FOX Weather menciona como zonas bajo amenaza hacia fines de esta semana las islas japonesas Ryukyu, Okinawa y el norte de Taiwán, y anticipa un debilitamiento gradual al acercarse al sur de Japón. Aun así, una tormenta de esta magnitud puede seguir siendo muy peligrosa por sus vientos, lluvias y oleaje.
Fuente: 617 News y otros medios digitales.






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