La industria textil argentina atraviesa uno de sus momentos más críticos de las últimas décadas, con una fuerte caída del consumo, menor producción y pérdida de empleos. Así lo advirtió Ricardo Kuchikian, CEO de Cocot Dufour, quien aseguró que la situación actual supera incluso a crisis como la de 2001 y la pandemia.
“Esta es la peor crisis en los cuarenta y pico de años que tiene la empresa. Peor que la pandemia, peor que el 2001, peor que el Plan Primavera, que fue en el 85, las hiperinflaciones de Alfonsín, de Menem”, afirmó durante una entrevista en el podcast Fábrica País.
El empresario sostuvo que la profundidad de la caída del consumo dificulta encontrar alternativas para sostener las ventas, incluso mediante cambios de estrategia o mejoras internas.
“Con las crisis fuertes que hubo, el consumo nunca disminuyó a los niveles que ha disminuido en este momento, por lo menos en el área textil. Cuando no hay consumo, uno puede crear, inventar, idear un montón de cosas, pero el resultado muchas veces es plano y tiende uno a desanimarse”, planteó.
Ajustar la producción ante la caída de la demanda
Frente a este escenario, Kuchikian consideró que las empresas deben adaptar sus niveles de actividad a las posibilidades del mercado para preservar sus marcas y reducir costos. “Si no se puede producir un cien por cien, hay que mantener el valor de la marca y producir donde se pueda y los costos den”, señaló.
También cuestionó las condiciones de financiamiento y el impacto de las tasas de interés, las devaluaciones y la inestabilidad económica. Según explicó, Cocot Dufour recurrió principalmente a recursos propios ante la falta de alternativas crediticias convenientes.
La producción textil cayó 22,6% en siete meses
Los datos de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA) reflejan el deterioro del sector. Entre enero y julio de 2026, la producción cayó 22,6% interanual, mientras que en julio la contracción fue del 13%. El segmento de tejidos y acabados registró una baja aún mayor, del 35,1%.
En ese último mes, las empresas textiles utilizaron apenas el 45,3% de su capacidad instalada, frente al 58,2% del promedio industrial.
La crisis también golpeó al empleo: desde diciembre de 2023 se perdieron 28.322 puestos de trabajo en el sector. Además, en junio de 2026 funcionaban 4.282 establecimientos textiles y de confección, 517 menos que un año antes.
El balance desde diciembre de 2023 arroja una reducción neta de 770 establecimientos, dos tercios de ellos durante los últimos doce meses.
Las cifras reflejan un escenario de menor actividad, capacidad productiva ociosa y pérdida de puestos de trabajo, en línea con las dificultades que describió el titular de Cocot Dufour para sostener las ventas en el contexto económico actual.
Fuente: El Destape






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