Mientras Misiones exportó más de US$ 530 millones durante 2025 y se consolidó como el principal nodo exportador del Nordeste, existe otra realidad puertas adentro: el 75,2% de las unidades económicas relevadas concentra la totalidad de su facturación dentro de la provincia.
El dato surge del informe sobre inserción internacional elaborado por el IPEC y expone una de las principales contradicciones de la estructura productiva provincial: una cabeza exportadora fuerte convive con una amplia mayoría de empresas orientadas exclusivamente al mercado interno misionero.
La diferencia también aparece cuando se mide la competitividad. Las firmas exportadoras alcanzaron 56,9 puntos en el Índice de Competitividad Empresarial (ICE) construido por el organismo, frente a 37,9 puntos entre el resto de las empresas.
Pero el estudio introduce una advertencia. La mayor competitividad de quienes venden al exterior está concentrada principalmente en aspectos operativos como escala, productividad, eficiencia de costos y aprovechamiento de los recursos naturales.
La brecha prácticamente desaparece cuando se analiza uno de los factores considerados fundamentales para sostener la competitividad en el largo plazo: la incorporación de conocimiento, innovación, investigación y desarrollo y capital humano altamente calificado.
Por eso el IPEC caracteriza la ventaja actual de buena parte del sector exportador como una competitividad predominantemente “estática”: funciona y permite colocar productos en el exterior, pero todavía tiene dificultades para avanzar hacia actividades de mayor sofisticación y valor agregado.
El diagnóstico se conecta con otro resultado del trabajo. Por cada peso exportado se generan entre 1,1 y 1,5 pesos de actividad económica provincial, un efecto multiplicador que el organismo considera moderado y relacionado con débiles encadenamientos entre las grandes exportadoras y proveedores locales. La posibilidad de modificar esa estructura aparece, precisamente, entre las principales recomendaciones del informe. El IPEC identifica empresas que actualmente comercializan sus productos fuera de Misiones, pero dentro del país, como un universo potencial para dar el salto hacia la exportación.
Por eso, junto con diversificar los mercados internacionales y agregar mayor valor a los productos, uno de los tres grandes desafíos planteados es “ensanchar la base exportadora”.
La meta supone que el crecimiento de las exportaciones deje de descansar fundamentalmente sobre un grupo reducido de grandes jugadores y alcance a una porción mayor del entramado empresarial. El desafío no pasa solamente por exportar más, sino por lograr que sean más las empresas misioneras capaces de hacerlo.






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