A las 12.50 de ayer, una hora antes que condenaran al expolicía en el tribunal de calle La Rioja, a cuatro cuadras en el Tribunal Penal 2, integrado por los jueces Martín Alejandro Rau, César Antonio Yaya y Augusto Gregrio Busse, un oficial del Servicio Penitenciario Provincial fue sentenciado a tres años de prisión efectiva por “abuso sexual simple, agravado por ser cometido por un funcionario público” cometido contra una compañera de tareas de seguridad en la Unidad de Salud para Inimputables en 2020 durante el inicio de la pandemia de COVID-19.
La víctima entonces tenía 20 años y fue agredida cuando cumplía su función de guardia en el pabellón de mujeres del establecimiento ubicado en el predio del Hospital Pedro Baliña de Posadas.
El fiscal Vladimir Glinka alegó por seis años de prisión efectiva por la misma calificación penal. El defensor oficial Mario Sebastián Ramírez, solicitó la absolución por el principio “in dubio pro reo”, beneficio de la duda o, subsidiariamente una condena de ejecución en suspenso por el mínimo del delito de “abuso simple”.
Antes del inicio del juicio el jueves, Luis Teodoro Drewanz (35), solo había sido sumariado durante un mes en 2020 por el Servicio Penitenciario Provincial. El martes pasado, el juez Martín Rau, presidente del TP-2, ordenó que lo detuvieran en el lugar de sus funciones asignadas, a Unidad Penitenciaria III “Eldorado” del SPP.
El fallo de los jueces incluyó que aguarde en libertad hasta que la sentencia quede firme. La defensa apelaría la sentencia, tiene diez días hábiles a partir del 26 de octubre próximo, por lo que se espera que defina el Superior Tribunal de Justicia. También ordenó el TP-2 que se incorpore, una vez que quede firme, el fallo en el registro provincial de condenados por delitos contra la integridad sexual por el plazo de diez años. También que se le tomen las muestras de ADN a Drewanz para el banco de huellas genéticas digitalizadas del STJ.






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