La investigación por el hallazgo de un cuerpo completamente calcinado dentro de un automóvil incendiado en Posadas registró sus primeros avances durante la madrugada de este jueves, con la detención de un joven de 22 años y la identificación de un segundo sospechoso, de 19, que permanece prófugo. Al mismo tiempo, los investigadores trabajan sobre una hipótesis que podría resultar decisiva para esclarecer el caso: los restos humanos encontrados el miércoles en la zona de Potrero Barrero podrían corresponder a un joven de 20 años cuya desaparición había sido denunciada por su familia.
La vinculación entre ambos hechos surgió a partir de las características del vehículo incendiado, los datos aportados por los familiares del desaparecido y el análisis de imágenes de seguridad que permitieron reconstruir parte de los movimientos previos al hallazgo. Sin embargo, la identidad de la víctima todavía no está confirmada, por lo que será necesario aguardar los resultados de los estudios médico-forenses y genéticos.
Según informó la Policía de Misiones, el detenido es un joven de 22 años, domiciliado en la Chacra 111 de Posadas. Su aprehensión se produjo luego de una serie de averiguaciones que lo vincularían con el hecho, mientras continúa la búsqueda de otro joven de 19 años, señalado como uno de los principales sospechosos.
Una desaparición denunciada horas antes del hallazgo
Uno de los elementos que orientó la investigación fue la denuncia presentada el miércoles 7 de octubre, alrededor de las 10, por el padre de un joven de 20 años que había perdido contacto con su familia desde la tarde anterior.
De acuerdo con la información proporcionada a los investigadores, el muchacho fue visto por última vez el martes 6, cerca de las 17.20, después de dejar a su pareja sobre la avenida Lavalle, en Posadas. Se desplazaba en un Volkswagen Polo Track y había comentado que se reuniría con un conocido para tratar un asunto de negocios.
Desde entonces, no volvió a comunicarse con sus allegados y su teléfono celular permaneció apagado. Ante esa situación, su padre acudió a la Comisaría Tercera para formalizar la denuncia, lo que dio inicio a una búsqueda que incluyó averiguaciones y recorridas por Posadas, Garupá y Candelaria, además de consultas en establecimientos sanitarios.
Mientras se desarrollaban esas diligencias, el miércoles, alrededor de las 15.30, el propietario de un terreno ubicado en Potrero Barrero alertó sobre la presencia de un automóvil completamente incendiado.
Cuando los efectivos llegaron al predio, situado en inmediaciones del aeropuerto de Posadas y la costa del río Paraná, comprobaron que dentro del vehículo había restos humanos calcinados. El estado del automóvil y del cuerpo dificultó las primeras tareas de identificación y obligó a la intervención de personal especializado de la Policía Científica.
La coincidencia entre las características del rodado y los datos de la denuncia por desaparición llevó a los investigadores a profundizar esa línea de trabajo. No obstante, hasta que se completen los estudios correspondientes, no es posible establecer de manera concluyente que los restos pertenezcan al joven buscado.
Cámaras de seguridad y allanamientos
El avance más significativo se produjo a partir del análisis de las imágenes registradas por el Centro Integral de Operaciones 911 y cámaras privadas de videovigilancia. Ese material permitió reconstruir parte de la secuencia investigada, identificar posibles movimientos de los involucrados y orientar las medidas judiciales concretadas durante la noche del miércoles y la madrugada del jueves.
Uno de los allanamientos se realizó en una vivienda de la Chacra 129 de Posadas, vinculada al sospechoso de 19 años que permanece prófugo. Allí, los investigadores secuestraron elementos considerados de interés para la causa y llevaron adelante procedimientos destinados a detectar posibles rastros biológicos.
En particular, especialistas de la Dirección General de Policía Científica efectuaron pruebas con luminol y tomaron muestras mediante hisopados, que serán sometidas a estudios posteriores. Estas diligencias buscan determinar si existen rastros que permitan establecer qué ocurrió en el lugar y su eventual relación con el hecho investigado.
En paralelo, las averiguaciones condujeron hasta el joven detenido, cuya posible participación motivó su detención. Durante el procedimiento se secuestraron elementos que serán analizados por los peritos y posteriormente se allanó su domicilio de la Chacra 111, donde también se incorporaron evidencias a la investigación.
El resultado de esas pericias será determinante para establecer el valor probatorio de los elementos secuestrados y precisar la presunta intervención de cada sospechoso.
Una investigación con varias respuestas pendientes
Aunque la detención representa un avance respecto de las primeras horas posteriores al hallazgo, todavía quedan aspectos centrales por esclarecer. Entre ellos, la identidad de la persona encontrada dentro del vehículo, las circunstancias de su muerte, el lugar donde habría ocurrido el hecho y la posible participación de otras personas.
La investigación está bajo la órbita del Juzgado de Instrucción 3 de Posadas, a cargo de Fernando Luis Verón, con intervención de la Dirección Homicidios, la Unidad Regional I y las dependencias especializadas de la Policía de Misiones.
Mientras continúa la búsqueda del sospechoso de 19 años, los investigadores aguardan los resultados de los análisis científicos sobre los restos humanos y las evidencias recolectadas durante los allanamientos.






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