La madrugada recién empezaba cuando un llamado alertó a la Policía de San Vicente sobre una persona tendida en plena calle Facundo Quiroga, en el barrio Sol de América. Cuando los primeros efectivos llegaron al lugar, cerca de la 1.30 de este martes, encontraron a un joven inmóvil. Era Fernando Matías Rodríguez, de 27 años. Ya estaba muerto.
El médico policial examinó el cuerpo y constató múltiples heridas compatibles con disparos de arma de fuego en la espalda, el cuello, el pecho y el brazo izquierdo. La cantidad y ubicación de las lesiones llevó a solicitar inmediatamente una autopsia médico-legal, que deberá establecer con precisión cuántos disparos recibió y cuáles fueron mortales.
Mientras la escena quedaba bajo resguardo y comenzaba el trabajo de Policía Científica, los investigadores empezaron a reconstruir los últimos minutos de Rodríguez.
Las primeras averiguaciones señalaron que dos hombres habrían salido corriendo del lugar luego del ataque. Poco después, ambos habrían subido a un Fiat Uno de color oscuro y escapado.
Desde entonces, distintas dependencias policiales trabajan para identificar a los sospechosos y dar con el vehículo.
Nueve vainas y un arma en la escena
El relevamiento de la escena aportó uno de los primeros datos fuertes de la investigación. Los peritos encontraron nueve vainas servidas calibre 9 milímetros y seis fragmentos de proyectiles. También fueron secuestrados una pistola Bersa calibre .22, que tenía un cartucho colocado, y dos teléfonos celulares.
Ahora, las pericias deberán determinar qué relación tiene esa arma con lo ocurrido, ya que el calibre de la pistola encontrada no coincide con el de las vainas levantadas en el lugar.
En medio de las primeras actuaciones, cuatro personas que estaban en la zona, una joven de 18 años y tres hombres de 7, 29 y 40 años, fueron aprehendidas de manera preventiva mientras avanza la investigación. La Justicia ordenó realizarles pruebas de dermotest, una medida destinada a establecer si alguno de ellos pudo haber manipulado o disparado recientemente un arma de fuego.
Por el momento, no se informó qué grado de vinculación tendrían con el homicidio.
Durante la inspección del lugar, los investigadores encontraron además 101,4 gramos de clorhidrato de cocaína, una balanza de precisión y 87.200 pesos en efectivo. El hallazgo abrió una segunda línea de intervención judicial y motivó que se informara el procedimiento a la Fiscalía Federal y al Juzgado Federal de Oberá, debido a la presencia del estupefaciente.
Por el momento, la existencia de la droga forma parte de los elementos incorporados a la investigación y se procura establecer si guarda relación con el homicidio y cuál era su procedencia y destino.
El magistrado que interviene en la causa también dispuso la requisa de un Volkswagen Gol Trend perteneciente a Rodríguez, que había quedado estacionado en inmediaciones del lugar del crimen.
La investigación permanece abierta y se concentra ahora en reconstruir los minutos previos al ataque, establecer quién disparó contra Rodríguez y localizar a los dos hombres que habrían escapado en el Fiat Uno oscuro.






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