Laura Kuperman
Educadora Canina.
376 4-636-551
Aun cuando cavar resulta un comportamiento frustrante para nosotros porque el jardín queda con agujeros, hay tierra en la casa, plantas dañadas, intentos de fuga por la reja, cavar es un comportamiento natural, tu perro no está siendo travieso, malicioso ni desobediente, ni lo está haciendo a propósito, está siguiendo su instinto.
La mejor manera de reducir la necesidad del hábito es observar para detectar porque necesita hacerlo y ofrecer una forma de canalizar esa energía. Los perros cavan por muchas razones, porque están aburridos, tienen calor y buscan refrescarse, porque huelen algo bajo tierra, para enterrar comida o juguetes, escapar del jardín, liberar estrés o porque les resulta placentero.
Estas son las razones más comunes:
• Aburrimiento
• Falta de ejercicio
• Enriquecimiento insuficiente
• Intentando refrescarse
• Olores o sonidos de caza bajo tierra
• Esconder juguetes o mordedores
• Intentando escapar
• Estrés o ansiedad
• Instinto de cría
• Curiosidad de cachorro
• Buscando atención
La reacción es retarlo cuando encontramos el pozo, pero nuestro perro no entiende el castigo a posteriori. Si lo retas señalando el agujero, parecerá que sienta culpa, la realidad es que está reaccionando a tu tono de voz y a tu lenguaje corporal. Entonces, el castigo empeora el hábito si ya está estresado o ansioso.
Limpia con calma, bloquea el acceso si es necesario y observa qué sucedió antes de cavar. ¿Estuvo solo mucho tiempo? ¿Hacía calor? ¿No hizo ejercicio? Una vez que se comprende el motivo, la solución resulta mucho más clara.






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