“El bajo precio aparece siempre como uno de los principales factores de riesgo al momento de contratar servicios para fiestas de recepción, eventos escolares, viajes de egresados y hasta trajes de la Estudiantina, que en esta fecha van a empezar a aparecer por todos lados”. En estos términos el director de Defensa del Consumidor, Alejandro Garzón Maceda, alertó a PRIMERA EDICIÓN que en esta época del año proliferan las denuncias relacionadas con los incumplimientos de distintos tipos de servicios contratados por padres de estudiantes secundarios.
Y aseguró al mismo tiempo que los incumplimientos pueden abarcar desde la falta de determinados elementos del servicio o la entrega de un pedido hasta la ausencia total de la prestación contratada.
“En este tipo de prestaciones muchas veces se termina aceptando a determinada persona o empresa por resultar creíble y por supuesto, porque es considerablemente más económica comparada con otras ofertas hechas y contratadas sin evaluar si el proveedor estaba realmente en condiciones de cumplir con todo lo pactado”, remarcó el funcionario, para quien siempre el primer filtro “somos nosotros mismos, quienes no tenemos que contratar nada con apuro sin antes estar seguros del cumplimiento del proveedor del servicio, porque después ya es tarde”, resaltó.
Muchas veces los operadores (los prestadores de servicios), caen en un sobredimensionamiento de lo que prometen con tal de ganar la firma del contrato y la verdad es que la realidad los sobrepasa”.
Según indicó el funcionario, tras el análisis de los casos históricos denunciados, hay una constante y es que “muchos de estos prestadores no cuentan con los recursos suficientes para sostener el servicio, utilizan el dinero recibido para afrontar otros gastos y cuando llega el momento de cumplir con aquello por lo que ya cobraron, se encuentran sin fondos para hacerlo e incumplen”, dijo tajante.
En ese escenario, Garzón Maceda consideró que los antecedentes del prestador (experiencia) y el precio ofrecido deben ser observados con mucho cuidado.
“Cuando a vos te ofrecen algo similar, o igual, por la mitad de precio de una oferta anterior, entonces vos decís: ‘sí, quiero’. Y querer queremos todos, pero es el viejo truco de los espejitos de colores”, definió.
Recientemente, por distintas vías a este Diario también llegaron denuncias anónimas sobre casos parecidos a los relatados por el director de Defensa del Consumidor, uno de ellos sobre dos intermediarios de servicios de catering, un hombre y una mujer, quienes presuntamente habrían incumplido a distintas personas con lo contratado.
El otro hecho relatado era la falta de entrega de tocados y trajes para la Estudiantina, pedidos que estaban hechos con bastante anterioridad y ya sobre la fecha, jamás fueron entregados.
“No sirven los registros”
Ante la posibilidad de crear registros de prestadores para que las familias puedan consultar antecedentes antes de contratar, Alejandro Garzón Maceda sostuvo que, aunque esa herramienta podría aportar información, por ejemplo sobre denuncias por incumplimientos previos, advirtió que su existencia “tampoco constituye una garantía absoluta”.
“En un registro va a aparecer la gente que ya es conocida, pero el hecho de que alguien no está en la nómina de ese registro no quiere decir que no sea honesto, o bien, tampoco quiere decir que no está allí porque tiene denuncias”, señaló.
En ese sentido remarcó que la ausencia de denuncias tampoco significa que un prestador tenga antecedentes positivos.
“Hay un montón de personas que han estafado y que tampoco tienen denuncias y es solamente porque nunca nadie lo denunció. Lo que se denuncia, me atrevo a decir sin equivocarme, que representa solo un 10% de lo que pasa”.






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